
SANDRA ÀVILA. LA REINA DEL PACÌFICO
La sorpresa que me llevo es tremenda. Los medios de comunicaciòn no han dicho nada al respecto y desconozco la noticia por completo.
Le pregunto a la muchacha còmo fue y me explica que se encerrò en su celda, en donde como un privilegio y gracias al dinero, vive ella sola. A continuaciòn comenzò a prender fuego a sus prendas, siendo rescatada a tiempo por las custodias.
La noticia sin duda es un bombazo, demasiado como para ser cierta y que nadie se haya hecho eco de ella.
Le insisto a la muchacha si està segura de lo que dice y responde que sì, pues aunque vive en otra instancia se lo aseguraron compañeras que estàn junto a Sandra.
Hablamos un rato màs sobre el tema. Vemos que no es raro que esta mujer estè desesperada, ya que al margen de que sea inocente o no, con respecto al narcotràfico, de lo cual habla tendidamente en el libro que la escribieron, efrenta el grave problema de la extradiciòn.
Al rato viene la interna a la que visito y otra amiga que siempre nos acompaña. Cuando me quedo solo con las dos les pregunto por este caso y ambas me dicen que sì, que ellas tambièn lo escucharon como cierto, aunque de igual manera, por ser de otras instancias, èstas visten de azul y La Reina de beig, no fueron testigas de los hechos.
Al rato conozco a una nueva interna y le pregunto de igual manera por el tema, me dice que no, que ella no sabe nada y que lo cree poco probable.
Vuelvo a insistir con mis dos amigas hasta que una de ellas queda en averiguarlo bien, pues hasta hace poco vestìa de beig y vivìa cerca de la Reina, por lo que conoce muchachas que estàn junto a èsta. Quedamos en que al rato me llama a mi casa para darme la informaciòn exacta.
Son como las siete de la tarde cuando me habla. Efectivamente, fue el jueves pasado. La Reina, quien padece una depresiòn, intentò suicidarse quemando las ropas en su celda. El humo puso en alerta de inmediato a las compañeras de su estancia quienes llamaron al personal de vigilancia y gracias a una ràpida intervenciòn pudieron evitar que la mujer sufriese daño alguno.
A La Reina del Pacìfico le habìan quitado el seguimiento, esto es una vigilancia especial para determinadas presas y que hace que las 24 horas estèn vigiladas por custodias.
Està mujer puede morir quitàndose la vida y es que al parecer, su mayor sufrimiento es saber que la van a llevar a Estados Unidos.
No me voy a meter en el tema de si es inocente o culpable, ahì està el libro en el que cuenta su historia para quien quiera saber su vida y juzgar sobre que tanto dice la verdad o què tanto puede mentir, lo que yo veo una injusticia y creo ya lo menciono en el otro tema dedicado a ella, es lo de la extradiciòn y no sòlo por ella, sino por cualquier mexicano.
Se me hace inconcebible que un paìs extradite un nacional a un paìs extranjero, pues entonces ¿Para què sirve el paìs de uno? ¿Tan sòlo para ser muy patriotas cuando gana una selecciòn de futbol u otro deportista? Estados Unidos no extradicta a sus nacionales y tenemos el ejemplo de Francia, quien su propio presidente intervino para que llevasen a su paìs a una mujer que habìa cometido un grave delito en Mèxico. Nuestro paìs negò la extradiciòn porque el delito se habìa cometido aquì, pero el detalle ahì queda y mientras Francia reclama a un delincuente para que purgue la condena en su paìs, el nuestro entrega a connacionales para que sean encarcelados, tal vez de por vida, en un paìs extranjero. En verdad que es por demàs absurdo.
Esto no quiere decir que entonces alguien que comete un delito grave en un paìs se refugie en el suyo sin pagar lo que hizo, serìa por demàs injusto, simplemente, si en este caso, Sandra Àvila, cometiò un delito en Estados Unidos, que la juzguen y que sea en Mèxico en donde cumpla su sentencia. Bajo ningùn concepto se puede aceptar que un nacional sea entregado a otro paìs.
La Reina del Pacìfico vuelve a tener la vigilancia especial, no obstante puede volver a intetar el suicidio y conseguirlo. Hay que proteger a esta mujer. No digo, en modo alguno, que esto le vaya a servir de chantaje y la dejen libre si està demostrado que es culpable, pero sì creo que unas platicas psicològicas la pueden ayudar a sobre llevar la dura prisiòn. Hoy mismo me hablò una muchacha a la que conocì hace como un mes, para decirme que le hizo mucho bien hablar conmigo y agradecìa a Dios el haberme conocido.
No es por vanagloriarme que cuento esto, simplemente le hablè de los beneficios que puede encontrar en su encierro que la lleven a ser un dìa una mujer de provecho y no caer en los errores que se presentan en la calle.
Sin duda que la vida de Sandra peligra, esto es un hecho, corresponde a las autoridades cuidarla para que nada le suceda y pgue por sus delitos si es culpable o sea puesta en libertad lo antes posible si es inocente, pero esto no puede volver a ocurrir.
Hola!! Nuevamente yo, jaja. Es una pena en cuanto a lo acontecido con La Reina del Pacifico es un ser humano y como tal se deberia tratar aquí en su pais pero tal parece que su propio país (por no meterme en problemas con gobiernos) le quiere hacer una mala jugada. En fin, espero que esto no suceda.
Por otro lado, al ver esta entrada no se porque se me vino a la mente y recordé a la también mujer presa y precisamente por estar vinculada a un narcosantanico, me refiero a Sara Aldrete, sabes de su historia? Es muy interesante también, pero mi pregunta es sabrás tu algo de ella? qué ha sido de su vida en la carcel? La conoces?
Saludos!!!
Pues asì es mi estimada Coahuila, ya te has convertido en la seguidora nùmero uno del blog. eh. Para eso està, para que se visite y se vean las entradas y tambièn se comente.
Pues ojalà y no la lleven, pero està màs que difìcil.
Pues claro que conozco el caso de Sara y a ella personalmente. Mira en la barra de tìtulos y veràs la Satànica Aldrete. Escribiò un libro titulado: Me dicen La Satànica. Hay una foto en esta entrada que te digo en donde està ella y la veo muy seguido aunque no hablo con ella. Es muy simpàtica y tiene una estatura tremenda para mujer. Ha de medir como 1.80 o màs.
ahì ve la entrada y si quieres saber algo màs pregunta.
Un afectuoso saludo y hasta la pròxima.