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FALLECE SUSANA MATUS

La vi en mi regreso a Santa Martha y ya con el fin de recoger relatos para el blog.
Entrevistar a una mujer que ha matado a un hijo es por demás difícil, pues por lo general tan sólo quieren olvidarse del caso y preguntarles si te quieren dar una entrevista es algo que en verdad no me atrevo porque sé lo difícil que resulta para la filicida recordar el pasado.
Por ello, cuando conocí a Susana, me limité a observarla, observación que quedó plasmada en el artículo titulado: La triste Susana Matus y que pueden verlo haciendo clic en la lista de títulos.
En el mecionado comentario no indiqué algo y es que además de ver su terrible tristeza en lo ojos, de repente le comenzó a escurrir un hilillo de sangre de la nariz.
Su mamá, que como se indica también en el otro comentario, es al igual que el papá por demás gente humilde, rapido sacó un pañuelo para que su hija se secase la sangre que pronto paró.
La verdad que es una de las muchachas que más tristeza me ha dado conocer, pues se le veía una tristeza, una amargura, dificil de olvidar.
Nunca más la tuve cerca, tan sólo en una ocasión pasó a cierta distancia de donde me encontraba y seguía con esa triste mirada que al parecer nunca le desaparecía.
Algún tiempo después me enterré que la habían trasladado a Tepepan, al psiquiátrico, en donde como también lo indico en el otro comentario, debía de estar.
Pensé que este traslado se debía únicamente a su estado mental, nunca le di importancia a aquel ilillo de sangre que le escurrió de la nariz.
Ayer me dan la triste naticia de que Susana Matus falleció hace días en el psiquiatrico de Tepepan. Al parecer tenía leucemia y según me indican, sin que lo pueda certificar a ciencia cierta, no le suministraron las placentas que necesitava y falleció.
Sé que para muchos y muchas, corazones insensibles y que se piensan al parecer que todo el mundo debe tener la “perfeción” que ellos, se alegrarán de este deceso. De sobra sé que Susana cometió algo terrible, asesinó a su propio hijo a base de tortuturas, sin embargo, también sé, que a ella la maltrató la vida al grado de convertirla en un ser que no conoció más que el sufrimiento.
Delgadita, de estatura media y guapa de cara, Susana vivió en su corta vida un auténtico infierno. Es evidente que nadie en su sano juicio y teniendo una vida normal, hace lo que ella hizo, pero ella no tenía una vida normal. Enferma como sin duda ya lo estaba, se encontro con el desprecio del padre de su hijo quien ya la abandonaba sin tener la más mínima piedad para ella, quizás en esa frustranción de dolor golpeaba a lo que más quería hasta que muy posiblemente, sin darse cuenta, le quitó la vida, la misma vida que ella había traido al mundo.
Susana ha dejado de sufrir y lo ha hecho en plena juventud. Por desgracia nunca pude darle una palabra de consuelo o tenderle la mano amiga, pero desde aquí vaya mi más sentido pésame para su familia.
Mi estimada Susana: ¡DESCANSA EN PAZ!

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SANDRA ÀVILA. LA REINA DEL PACÌFICO

SANDRA ÀVILA. LA REINA DEL PACÌFICO

Platicaba yo en Santa Martha con una muchacha a la que acababa de conocer y me contaba lo terrible que es ese lugar para estar presa. En la platica y de la forma màs natural, para confirmar sus palabras me puso el ejemplo de Sandra Àvila, conocida como la Reina del Pacìfico, quien en dìas pasados se habìa intentado suicidar.
La sorpresa que me llevo es tremenda. Los medios de comunicaciòn no han dicho nada al respecto y desconozco la noticia por completo.
Le pregunto a la muchacha còmo fue y me explica que se encerrò en su celda, en donde como un privilegio y gracias al dinero, vive ella sola. A continuaciòn comenzò a prender fuego a sus prendas, siendo rescatada a tiempo por las custodias.
La noticia sin duda es un bombazo, demasiado como para ser cierta y que nadie se haya hecho eco de ella.
Le insisto a la muchacha si està segura de lo que dice y responde que sì, pues aunque vive en otra instancia se lo aseguraron compañeras que estàn junto a Sandra.
Hablamos un rato màs sobre el tema. Vemos que no es raro que esta mujer estè desesperada, ya que al margen de que sea inocente o no, con respecto al narcotràfico, de lo cual habla tendidamente en el libro que la escribieron, efrenta el grave problema de la extradiciòn.
Al rato viene la interna a la que visito y otra amiga que siempre nos acompaña. Cuando me quedo solo con las dos les pregunto por este caso y ambas me dicen que sì, que ellas tambièn lo escucharon como cierto, aunque de igual manera, por ser de otras instancias, èstas visten de azul y La Reina de beig, no fueron testigas de los hechos.
Al rato conozco a una nueva interna y le pregunto de igual manera por el tema, me dice que no, que ella no sabe nada y que lo cree poco probable.
Vuelvo a insistir con mis dos amigas hasta que una de ellas queda en averiguarlo bien, pues hasta hace poco vestìa de beig y vivìa cerca de la Reina, por lo que conoce muchachas que estàn junto a èsta. Quedamos en que al rato me llama a mi casa para darme la informaciòn exacta.
Son como las siete de la tarde cuando me habla. Efectivamente, fue el jueves pasado. La Reina, quien padece una depresiòn, intentò suicidarse quemando las ropas en su celda. El humo puso en alerta de inmediato a las compañeras de su estancia quienes llamaron al personal de vigilancia y gracias a una ràpida intervenciòn pudieron evitar que la mujer sufriese daño alguno.
A La Reina del Pacìfico le habìan quitado el seguimiento, esto es una vigilancia especial para determinadas presas y que hace que las 24 horas estèn vigiladas por custodias.
Està mujer puede morir quitàndose la vida y es que al parecer, su mayor sufrimiento es saber que la van a llevar a Estados Unidos.
No me voy a meter en el tema de si es inocente o culpable, ahì està el libro en el que cuenta su historia para quien quiera saber su vida y juzgar sobre que tanto dice la verdad o què tanto puede mentir, lo que yo veo una injusticia y creo ya lo menciono en el otro tema dedicado a ella, es lo de la extradiciòn y no sòlo por ella, sino por cualquier mexicano.
Se me hace inconcebible que un paìs extradite un nacional a un paìs extranjero, pues entonces ¿Para què sirve el paìs de uno? ¿Tan sòlo para ser muy patriotas cuando gana una selecciòn de futbol u otro deportista? Estados Unidos no extradicta a sus nacionales y tenemos el ejemplo de Francia, quien su propio presidente intervino para que llevasen a su paìs a una mujer que habìa cometido un grave delito en Mèxico. Nuestro paìs negò la extradiciòn porque el delito se habìa cometido aquì, pero el detalle ahì queda y mientras Francia reclama a un delincuente para que purgue la condena en su paìs, el nuestro entrega a connacionales para que sean encarcelados, tal vez de por vida, en un paìs extranjero. En verdad que es por demàs absurdo.
Esto no quiere decir que entonces alguien que comete un delito grave en un paìs se refugie en el suyo sin pagar lo que hizo, serìa por demàs injusto, simplemente, si en este caso, Sandra Àvila, cometiò un delito en Estados Unidos, que la juzguen y que sea en Mèxico en donde cumpla su sentencia. Bajo ningùn concepto se puede aceptar que un nacional sea entregado a otro paìs.
La Reina del Pacìfico vuelve a tener la vigilancia especial, no obstante puede volver a intetar el suicidio y conseguirlo. Hay que proteger a esta mujer. No digo, en modo alguno, que esto le vaya a servir de chantaje y la dejen libre si està demostrado que es culpable, pero sì creo que unas platicas psicològicas la pueden ayudar a sobre llevar la dura prisiòn. Hoy mismo me hablò una muchacha a la que conocì hace como un mes, para decirme que le hizo mucho bien hablar conmigo y agradecìa a Dios el haberme conocido.
No es por vanagloriarme que cuento esto, simplemente le hablè de los beneficios que puede encontrar en su encierro que la lleven a ser un dìa una mujer de provecho y no caer en los errores que se presentan en la calle.
Sin duda que la vida de Sandra peligra, esto es un hecho, corresponde a las autoridades cuidarla para que nada le suceda y pgue por sus delitos si es culpable o sea puesta en libertad lo antes posible si es inocente, pero esto no puede volver a ocurrir.

LÀGRIMAS DE INOCENCIA

Enriqueta Peña Guzmàn vìvìa feliz en compañìa de su esposo y tres pequeños hijos en el Municipio del Valle de Chalco, Estado de Mèxico. El domicilio lo tenìan dentro de un predio. Al fondo a la izquierda se encontraba la casa familiar y en frente, a la derecha de la entrada un departamento. Enriqueta trabajaba con productos naturales y tenìa una oficina cerca del domicilio conyugal.
La necesidad econòmica para ayudar con el gasto familiar, ya que el esposo no ganaba mucho, les llevò a rentar el departamento.
Para rentarlo llegò una pareja adulta. El hombre se llama Eduardo y la esposa Laura.
Pasa el tiempo, no mucho, cuando Enriqueta va manejando su carro y recibe una llamada al celular.
-Escucha lo que te digo hija de tal -le dice una voz desconocida -vete a tù departamento y recoje una caja que veràs ahì en la entrada y no hagas nada porque matamos a tus hijos.
El individuo no la dejaba hablar y cada vez que Alejandra trataba de pedir alguna explicaciòn la llenaba de insultos y amenazas hacìa ella y los hijos.
Alejandra temblando de miedo se dirige al departamento que renta. Al llegar ve la puerta abierta, entra extrañada y tras preguntar si hay alguien avanza con paso dudoso. Ve una recàmara y sobre la cama hay una jòven, todavìa una niña.
-¿Què haces aquì muchacha? -Pregunta Enriqueta con gran extrañeza.
-No me haga daño señora -responde la joven quien està temblorosa y asustada.
Alejandra le dice que no se preocupe, que a ella la han amenazado y por eso està en el departamento. La jòven le dice que la tienen secuestrada.
Alejandra la saca ràpido del departamento y se la lleva en su carro rumbo a la delegaciòn para denunciar los hechos.
Cando van circulando y al llegar a un semàforo, la joven se baja de golpe y echa a correr en sentido contrario al tràfico, por lo que se escapa de Enriqueta, quien angustiada por los acontecimientos se olvida hasta de denunciar los hechos.
Estando posteriormente en la oficina recibe una llamada de una vecina, quien le dice que la policìa està en la casa y estàn revolviendo todo el departamento. Enriqueta pide que le esperen un rato que sale para allà y en cinco minutos llega.
Cuando se presenta en su casa, la policìa ya se ha ido, lo que con el trascurso del tiempo la hace pensar que ya todo pasò y màs cuando habìan sido detenidos Marco Antoni Lara que era el verdadero nombre de Euardo y su esposa, del compinche, al parecer quien le habó por telèfono, nada màs supo.
Pasa un año. Cuando parece que aquellos momentos de angustia van quedando en el olvido es detenida por la policìa y acusada de dos secuestros.
La detenciòn le cae de sorpresa. Sucede a las dos de la tarde cuando se dirige a la oficina. Va en carro y con ella van sus tres hijos de 6, 10 y 14 años. Se baja del carro mientras los hijos la van a espera a que regrese de la oficina para llevarlos a casa. En ese momento es detenida y se la llevan, mientras los hijos se quedan solos hasta que llega el padre a por ellos.
La joven secuestrada declara que enriqueta es la que abre la puerta del cuarto y con esta declaraciòn la acusan del secuestro.
En el careo que tiene con la joven le pide que diga la verdad, que fue ella la que la libro del cautiverio. Al parecer la joven no ha visto bien a la otra mujer y esto la hace pensar que era Enriqueta la que la daba de comer.
Enriqueta le pide a la joven que reaccione y la hace ver el daño que la està haciendo, pero tal vez por ser demasiado jòven no se da cuenta de las cosas.
Cuando tiene cerca a Marco Antonio Lara le dice lo mismo.
-¿Ya ves el daño que me estàs haciendo?
-No señora, yo no he declarado nada contra usted -le responde.
Hay otra persona que tambièn fue secuestrada, a esta la habìan tenido en una casa aparte de la de Enriqueta, apartada por varias otras viviendas.
La acusan a Enriqueta del secuestro, al parecer no hay nadie màs cerca para acusar.
La que fue secuestrada dice que la mujer que la cuidaba era gorda, Enriqueta es todo lo contrario. Hoy està delgada con siete kilos de màs, segùn indica, que cuando la detuvieron. Sin embargo esa caracterìstica y algunas otras, como color de piel y tipo de cabello, coinciden plenamente con la supuesta esposa de Marco Antonio, la tal Laura.
Enriqueta no tiene ni la màs mìnima idea de quièn es esa persona secuestrada, pero ha sido alcanzada con todo su poder por el brazo de la injusticia y està perdida,
La llevan al Reclusorio Femenil de Santa Martha en donde lleva tres años y medio. Pero vean esto:
La sentencia que le dan a Enriqueta es de 50 años de prisiòn y la de Marco Antonio Lara, recluido en el Reclusorio Norte de… 24.
Un caso màs de los que no se entiende.
Enriqueta es una mujer con cara achinada y bonita. Su figura luce delgada y su amargura salta a la vista.
No puede evitar que las làgrimas salgan de sus ojos negros.
-Me dedicaba a trabajar y a mi familia y jamàs he cometido delito alguno -me dice mientras su rostro muestra el gran dolor de la injusticia.
50 años no piensa estar en prisiòn, ni tan siquiera 30, pues ya piensa en la muerte antes que aguantar esa cantidad de años sin haber hecho nada y tan sòlo por la ineptitud de las llamadas autoridades y por las santas pelotas del juez.
Esta mujer es inocente.
De vez en cuandon recibe la visita de los hijos y el esposo, quien apenas tiene trabajo para sobrevivir.
Aunque participa en varias actividades, entre ellas en la rondalla, para tratar de hacer los dìas màs soportables, a las noches se despierta seguido y llora, llora de angustia, de soledad y sobre todo de injusticia.
Calificada por las compañeras como una mujer ejemplar, sin contar con abogado, pues siempre le prometen que con cien mil pesos la sacan, pero ella no se fia ni tiene tal cantidad, pràcticamente estàn en la miseria, no le queda màs que seguir llorando. A Enriqueta parece que nunca se le van a acabar las làgrimas, esas làgrimas amargas que son la làgrimas de la inocencia.

LLAMADO A HUGO CHÀVEZ

Se llama Norma Elizabeth Coromoto Uzcaitegui Muñoz y es de nacionalidad venezolana.
La conocì el dl dìa del grito o màs bien fue la primera vez que hablè con ella, pues ya la habìa visto en alguna ocasiòn.
De estatura media, piel morena clara y ojos negros, Norma es una bella venezolana, lo que no es raro en mujeres de esta nacionalidad.
En mi siguiente visita hablo con ella. Explica que Coromoto es nombre y es la Virgen de Venezuela, que viene siendo algo asì como en Mèxico la Guadalupana. En una historia similar, la Virgen se le apareciò a un indìgena llamado Coromoto y de hay el nombre que le dieron a la Virgen.
Se confiesa Chavista y habla de los grandes beneficios que ya ha hecho el polèmico presidente venezolano a favor del pueblo, de las clases trabajadora como en educaciòn, salud y otros. Algo similar a lo que deseaba hacer el ganador de las elecciones para la presidencia en EL 2006 y en Mèsico, Lòpez Obrador, quien era un autèntico peligro para Mèxico, igualito que Chavèz lo es para Venezuela. Pero un peligro por supuesto, para las clases supermillonarias, las que no tiene que dedicarse al tràfico de droga porque ganan millones de dòlares al dìa mientras el pueblo se muere de hambre y le llaman crisis a no poder ganar un cincuenta por ciento màs cada dìa sino un veinte y claro, para poder ganar màs, otra idea genial es cobrar màs iva al pueblo, lo cual beneficia al propio pueblo ¡Vale! Seguiremos creyendo las mentiras y votando al verdadero peligro no sòlo para Mèxico, sino para cualquier paìs del mundo, al capitalismo explotador y los resultados a la vista estàn: màs millones para el rico màs miseria para el pobre.
Y a la clase de los pobres pertenecìa en Venezuela Norma, quien con cuatro hijos tenìa que batallar para darles de comer.
Cayò en las garras de la mafia venezolana y se dispuso ha hacer un viaje a Mèxico.
Un kilo de acetomofina cargaba oculta. No en su equipaje, sino oculta en sus propias tripas.
Llegò a Mexico muy confiada en pasar la aduana sin ningùn contratiempo, pues la mercancìa ilegal no podìa ir mejor escondida.
No tenìa en cuenta que como dice la canciòn de la fantàstica serie El Càrtel de los Sapos: “El mejor amigo te da traiciòn”
Confiada se encontraba en la aduana del areopuerto de la ciudad de Mèxico cuando se le acercaron unos agentes aduanales, le preguntaron por su nombre y al darlo la detuvieron. Uno de ellos llevaba un papel en la mano con el nombre de ella. Fue una amiga de Venezuela quien habìa dado el pitazo.
Los hechos se sucitaron el 23 de Abril del 2005 y desde entonces se encuentra presa en Santa Martha Acatitla.
Norma es instructora de bailes y participaba en diversas actividades, màs ahora ha perdido el interès por todo y tan sòlo ve pasar el tiempo, pues la setenciaron a diez años y diez dìas y al contrario que otros delitos como por ejemplo secuestros, los conocidos como daños a la salud, que es como se llama al tràfico de drogas, no tienen beneficios por buen coportamiento, hay que cumplir la sentencia entera, por lo que las presas que estàn por daños no tienen ningùn aliciente para esmerarse en trabajos y demàs actividades salvo que en realidad les guste.
Para Norma ahora su mayor sueño, despuès del de la libertad, por supuesto, es que la trasladen a Venezuela.
En mèxico no tiene a nadie, mientras que en su paìs estàn los cuatro hijos a los que cuida su madre, una señora ya grande que ha tenido que batallar para sacarlos adelante.
Esta lejanìa la hace sufrir. Solicitò la ayuda de la embàjada mexicana en Mèxico pero siente que nada hicieron por ella.
Hace año y medio metiò papeles en Venezuela por medio de terceros para que el gobierno atendiese su peticiòn.
Desea ser atendida por el ministerio de asuntos exteriores y hace un llamado al ministro de tal dependencia, pero sobre todo el llamado especial para el señor presidente de Venezuela Hugo Chàvez.
Pues aquì quedan los llamados, sin embargo veo difìcil que se cumpla su sueño, lo màs factible es que cumpla su condena en Mèxico, pues no sè exactamente hasta que punto Mèxico pueda enviar a un preso que ha cometido un delito en Mèxico a su paìs de origen. Algunas extranjeras que he conocido, han cumplido toda su condena en nuestro paìs y como caso sonado està el de la francesa, a quien ni la intervenciòn directa del presidente francès hizo que la trasladaran a Francia a cumplir su larga sentència.
Sea como sea vayan mis mejores deseo para Norma y ojalà enderece el camino y encuentre un dìa la felicida. Su delito ya lo està pagando con creces.

PROSTITUCIÒN

Es chaparrita, morena y de ojos grises. Me aparece cuando estoy solo y junto a los baños.
-Oiga señor, le puedo hablar un momento.
Pienso que me va a pedir algunos pesos.
-Sì claro, pero hablame de tù como todo el mundo -le respondo.
La noto nerviosa y con el cuello de su chamarra azul parece querer taparse la cara.
-¿Es usted periodista? -Me pregunta en sordiña
-No, no lo soy -le respondo.
-¡Ah perdòn! Creìa que era periodista.
La veo decepcionarse.
-Bueno, periodista no soy pero hago una labor parecida para internet, tengo un blog.
Le explico lo que es un blog, lleva once años en la càrcel y por supuesto, en su vida ha visto uno.
Ya me dice que quiere denunciar la prostituciòn que hay en las càrceles. El tema es por demàs delicado, pues incluso, rogando que publique todo, me da una lista con nombres y apellidos de diez compañeras que se prostituyen.
Al parecer quiere denunciar porque a una jovencita de 19 años que se negaba a la prostituciòn casi la obligan. Terminando la entrevista le pido si puede traer a esa jòven, pero me dice que no puede salir aunque lo va a intentar. Llegando la hora de salida no la trae, por lo que no puedo oir la versiòn de la jòven.
Y me surge un dilema ¿Què hacer? Por un lado no quiero perjudicar a las muchachas, pues cada quien es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera y si tienen sexo cobrando es porque hay hombres que pagan; pero por otro lado, si hay algo que no soporto es que haya gente que cobre lo que otras se ganan, o en otra forma de decirlo, que se explote a las mujeres. Simplemente me es algo indigno y por ello voy a poner la denuncia que me piden y que serìa falta de ètica no publicarla cuando la muchacha confìo en mì. Voy a poner el nombre de algunos de estos explotadores, pero sì, y que me disculpe la anònima informante, no voy a dar, cuando menos completo, el de sus compañeras.
Son bastantes veces en las que en comentarios me hablan sobre la prostituciòn en las càrceles, por supuesto, ya sabìa màs o menos còmo funcionaban. me habìan comentado del Reclusorio Norte, pero sin datos concretos, ahora, ya màs en firme, es sobre el Reclusorio Oriente. El sistema es el mismo y muy posiblemente lo sea para todos los reclusorios.
La trampa està en los juzgados.
Del Juzgado 52 del Reclusorio Oriente y del 56, al parecer una persona que es el Secretario de Acuedos, llama a una presa a Santa Marta como si se irìa a tratar su caso judicial y lo mismo hace con un hombre a su respectivo reclusorio. La que el tal secretario va a llamar, a su vez ha sido elegida por los presos Jorge Mier Lugo y Jesùs Genshi, a los cuales otro preso les ha solicitado el servicio de la muchacha y al parecer hasta con albun de fotos cuentan.
Mientras tanto en Santa Martha, Gabriela Miel Lugo, hermana de Jorge y novia de Jesùs, es la encargada de “contratar” al personal femènino que serà enviado al reclusorio.
Ya solicitadas a la mesa de pràctica, haràn el traslado de Santa Martha y en este caso al Oriente Varonil.
Sin que sepa a ciencia cierta mi informante en donde tienen las practicas sexuales, parece ser que en cuartos del mismo juzgado que estàn vacios.
Del supuesto asunto judicial no han tratado nada, simplemente han tenido sexo y con sus quinientos pesos ganados por satisfacer el mayor placer de la vida a alguien que lo necsita, se regresan a Santa Martha.
Los tres mil pesos que le han costado al interno el placer natural, se dividen de la siguiente manera:
500 pesos, como hemos dicho, para la muchacha, 1500 para el jefe de la banda, osea, el tal Secretario de Acurdos, que sin conocer cual es este cargo, los unicos acuerdos que hace son los de la prostituciòn,
500 para los dos socios que buscan a los clientes y 500 para Gabriela Mier quien pone a las muchachas.
De lunes a viernes son estos traslados falsos a los juzgados mencionados y las muchachas van entre dos o tres dìas a la semana alternàndose.
la lista de diez que me da mi informante y conoce que van al negocio, entre las cuales hay extranjeras, estàn los siguientes nombres:
Elizabbth
Norma
x
x
Karla
Miriam
Erika
x
Paula
Las x son de nombre facilmente identificable y por ello no pongo sus nombres.
Si este servicio tambièn se da a otros reclusorios, en el Norte es seguro, es evidente que son muchas màs sexoservidoras que alimentan a estos canallas.
Esto es una verdadera vergûenza que se pueda permitir en una prisiòn.
Existe la ìntima entre parejas de esposos o concubinatos, pero sin duda hay muchos presos y resas que no tienen pareja y desean, como es natural, tener sexo ¿No serìa màs decente que la propia direcciòn de la càrcel manejase este asunto? Pienso que bien se puede ir buscando las parejas pra que tengan sus relaciones sexuales sin importar si la interna cobra o no, pero que el dinero en el caso de cobrar, sea para ellas y no para enriquecer a cuenta de estas mujeres a vividores sinvergûenzas.
Aquì queda la denuncia como me la pidieron salvo en las identificaciones. Que no digan las autoridades que no se enteran, lo saben de sobra y la obligaciòn es acabar con esta pràctica tan deshonrosa, miserable y ruìn.

JACINTA LIBRE

QUEREMOS INOCENTES FUERA DE LOS BARROTES

QUEREMOS INOCENTES FUERA DE LOS BARROTES

Es curioso. Jacinta, la inocente mujer otomì que fue acusada de secuestrar a seis AFI, ha sido puesta en libertad. Ha permanecido tres años en prisiòn de una condena que pasaban los 20, pues ahora resulta que es inocente.
Y digo que es curioso, porque otras dos mujeres, causas de Jacinta, osea, que estàn presas por lo mismo, siguen en prisiòn, ellas son: Teresa Gonzalez Cornelio y Alberta Alcàntara Juan.
Fue Jacinta, digamos en cierto modo, la representante de las tres, la que saliò en los medios de comunicaciòn y saltò a la fama ante semejante injusticias y es lo curioso que sea ella la que es puesta en libertad mientras se mantiene presas a las otras dos.
Al parecer es en los medios de informaciòn en donde se ventilan los casos judiciales, es decir, se hace mucho ruido sobre una persona pues se la libera y ya, otra que ha hecho lo mismo pero no se da a conocer su caso, se la mantiene presa y aquì no pasa nada.
Estamos viendo en el blog verdaderos casos de injusticas, como el de Elena Brigido o hasta el de la propia Juana Hilda, en donde mujeres inocentes son condenadas a largas penas de prisiòn porque asì le sale de las pelotas y perdonen la expresiòn, a un sinvergûenza de individuo al que le han dado poder y no le importa hundir en la miseria a una pobre mujer inocente.
Jacinta dice perdonar a los patanes que por tres años la mandaron al infierno sin tenerla ni deberla, pero… ¿quièn la recompensa por esos tres años de encierro injusto? Es increible que ante una injusticia semejante tan sòlo le digan que le vaya bien y si se lo dicen, igual ni eso. Pero es todavìa màs increible que si ya se demostrò que las mujeres son inocentes, se siga manteniendo a dos de ellas en prisiòn como si estarìan en un hotel y hubiesen perdido el aviòn a su lugar de origen.
¿Cuàndo se podrà acabar con tanta injusticia o còmo acabar con èsta?
Es algo que la sociedad entera debe comenzar a analizar y ojalà un dìa, a toda esta lacra que con tanta desfachatez decide el castigo a dar a personas inocentes, vayan a parar a la càrcel para que aprendan un poquito de justicia.
Muchas felicidades a la buena de Jacinta.
Exigimos desde aquì la inmediata libertad de Teresa y Alberta.

15 DE SEPTIEMBRE

UNO DE LOS BAILABLES EN LA CELEBRACIÒN DE LA INDEPENDENCIA

UNO DE LOS BAILABLES EN LA CELEBRACIÒN DE LA INDEPENDENCIA


Por esta vez vamos a dejar los casos tristes y vamos a irnos a las fiestas patrias.
Tal pareciera que nos encontràbamos en las fiestas de algùn pueblo celebrando las fiestas patrias en este martes 15 de septiembre, vispera del dìa grande, pero no, estàbamos en el Reclusorio femenil de Santa Martha Acatitla. Por un dìa la prisiòn se convertìa en una autèntica fiesta.
Todo comenzò sobre las doce del medio dìa, cuando en un acto por demàs solemne, al ritmo de los tambores tocados por unas internas uniformadas de blanco, fue llevada la bandera a paso marcial por otro grupo de internas e igualmente vestidas, hasta el centro de la gran explanada para, con todos puesto en pie, proceder a la hizada de èsta sobre el mastil por lo general sin adorno alguno.
Tras el solemne acto llegaron las muestras de los distintos bailes presentados por las internas.
Asì pudimos ver desde bailarinas de cierta fama, como Juana Hilda, bailando un merengue a otras como la famosa Tania Vàzquez, la de la bomba de Chapultepec, bailar un regeetoòn. Otras muchas escondìan la cara tras el disfraz de unos bigotes pintados para hacer de pareja de otra interna.
Tras los bailables, entre los que no faltaron las danzas regionales, internas y visitas ocuparon el centro de la sala para convertirla en una pista de baile, en donde las internas, muchas entre ellas y otras con las visitas, pudieron disfrutar del baile y olvidarse por momentos de sus sufrimientos.
Como a las cuatro de la tarde se procediò a dar el grito, lo cual hizo la directora del Reclusorio dando los vivas a los hèroes de la independencia y a Mèxico. Con la misma selemnidad y respeto que se habìa procedido a la izada de bandera, ahora se procediò a la bajada.
Finalizado el acto entrò una danza de Veràcruz para finalizar el dìa con preciosos bailes.
Un dìa en verdad para recordar. Ya en la despedida, una amiga de la rondalla, la cual fue la gran ausente, pues no pudieron actuar debido a que no se presentò el maestro, me dio para poner en el blog un cartòn que dice lo siguiente:
!!! Ve y cuenta lo que viste !!!
Que me viste cantando, que me viste luchando por mantenerme en pie; dales mi mensaje de esperanza; que no estoy derrotada porque Dios està en mi corazòn y eso me mantiene fuerte, que aquì adentro de estas prisiones cargadas aùn tengo sueños e ilusiones, diles pues que no hay razòn porque no las tenga allà afuera. Que busquen a Dios y no hablo de religiòn, hablo del Dios ùnico que nos puede dar la paz a nuestros atribulados corazones.
Rondalla Somos Todos.

CASO DE UN SECUESTRO

La mujer, quien rondarà los 40 años de edad, no quiere dar su nombre completo y dice llamarse Gabriela.
Durante meses se negaba a dar la entrevista, tiene miedo y se le ve con mucha desconfianza. Se acerca a la mesa en donde me encuentro, la amiga le dice que si ya me va a dar la entrevista, me mira fijamente a los ojos y se decide. De su aparente timidez pasa a soltar un tropel de palabras que me confunden, tengo que pararla para ordenar la conversaciòn. Complicada por demàs resulta su historia.
Gabriela, del estado de Puebla, llegò de niña al DF y al momento de su detenciòn no sabìa ni leer ni escribir. Tiene 4 hijas de dos parejas.
Tiene un compadre quien cuenta con dos jòvenes hijos, hijo e hija, para ser màs exactos. Un dìa los dos jòvenes fueron secuestrados. Aparecieron libres poco màs de una semana despuès, al parecer el padre habìa pagado 400 mil pesos como rescate.
Los jovenes liberados declararon que habìan sido secuestrados por diez hombres.
El suplicio para Gabriela iba a comenzar aquel mismo 2006 tras ser liberados los hijos de su compadre.
Un dìa Yèsica, la hija mayor de Gabriela y quien cuenta en ese entonces con 19 años de edad, se dispone a ir al Reclusorio Sur, en donde se encuentra preso su esposo Israel por algo totalmente ajeno al tema que nos ocupa.
Yesica le acaba de comprar un carro a un amigo, al que queda en pagàrselo a plazos, el enganche lo da con un dinero que le ha mandado su papà de Estados Unidos y quien esporàdicamente le manda dinero para sus gastos. Sin embargo Yesica no sabe manejar lo suficiente y le da miedo ir en su carro, asì que sale de su domicilio en Iztapalapa y va a un sitio de taxi en donde conoce al taxista Carmelo y le pide si por favor la lleva al Reclusorio Sur. Carmelo es un jòven agradable y conocido de la familia, asì que con toda confianza la lleva.
Tras dejar a Yesica en el mencionado Reclusorio Carmelo se regresa y antes de llegar al Perifèrico es detenido por la policìa, mientras que Yèsica serà detenida en el mismo Reclusorio Sur.
Gabriela ve pasar las horas sin saber nada de su hija, hasta que comienza a ponerse nerviosa y habla con una amiga para tratar de buscarla. Es la amiga que tras hablar a varios lugares da con Yèsika. Cuando èsta le dice a Gabriela el pareadero de su hija no se lo puede creer. Al fin le hablan unos supuestos judiciales y le dicen a Gabriela que su hija està en un problema muy serio, pues es acusada de secuestro, pero si les lleva 300.mil pesos en esos momentos pueden hacer que salga antes de que la consignen. Gabriela responde que no tiene ese dinero, que le es imposible conseguirlo pues ella es pobre.
Conoce a un tal licenciado Navarrete y habla con èl. Èste se hace cargo del asunto y tras algunas gestiones le dice a Gabriela que si da 15.000 pesos acusaran a su hija de faltas a la moral diciendo que estaba haciendo algo indecente en la calle y por ser èste un delito menor sale libre en una horas.
Gabriela empieza a moverse y consigue el dinero pidiendo prestado por aquì y por alla o vendiendo algunas cosas. Le da el dinero al licenciado Navarrete pero Yèsica nunca queda libre, por el contrario, pasarà a ser una màs de las internas de Santa Martha tras haber sido brutalmente golpeada en la delegaciòn. Màs adelante se darà cuenta que el tal Navarrete se vende a las autoridades.
Yèsica tenìa un supuesto pretendiente mucho mayor que ella de nombre Roberto y quien es madrina de la judicial. Pronto las dos mujeres comienzan a sospechar que el tal Roberto las està jugando sucio y que en realidad es quièn las està echando la culpa para tratar de sacarlas dinero.
En cierta ocasiòn Roberto le ofrece un trabajo a Gabriela. Se trataba de cuidar a una persona que estaba enferma en una casa, por lo que recibirìa bastante dinero. Gabriela piensa en aceptar, pero cuando le dice a Raul, su esposo, este desconfia y al final le hace desconfiar a Gabriela quien no aceptarà el trabajo. A Yèsica le habìa ofrecido otro trabajo similar, cabe señalar que pocos meses despuès, un hijo serà detenido por secuestro y enviado a prisiòn.
Tres meses despuès de la detenciòn de su hija, Gabriela se prepara para ir a visitarla. Va con sus tres niñas: Georgina de 11 años de edad, Rocio de 9 y Luz Marina de 4. Se junta con Roberto quien al parecer con engaños la dice que va tambièn a ver a Yèsica.
Frente al Reclusorio femenil hay una cuchilla, ahì las deja Roberto quien de repente les dice que se tiene que ir. Gabriela comienza a ver cosas raras, como una mujer que fingiendo leer las observa y asì se lo hace notar la mayor de sus tres niñas. Siente las miradas de otro hombre casi frente a ella.
De repente dos carros, uno blanco y otro rojo, se paran frente a ellas y se bajan unos hombres. Los del blanco le piden a Gabriela que se suba, ella se niega y dice que no puede dejar a sus hijas, al fin suben a la madre casi a la fuerza al carro blanco mientras a las hijas las llevan en el rojo.
Van a un descampado frente a una escuela en la misma delegaciòn Iztapalapa y hay, los hombres que van con ella la comienzan a interrogar. Le preguntan por su esposo y dice que ella ya està separada y luego la preguntan por el hijo a lo que responde que ella no tiene hijo. Entre palabras como: ¡No te hagas pendeja! o ¡Hija te tu chingada madre, ya sabemos todo! la golpean hacièndola sangrar de la nariz y boca a la vez que se burlan de ella.
La dicen que ella participò en es secuestro y por eso vive tan bien, a lo que responde que ella vive modestamente y que pueden ver su caso de uralita.
La pieden 300 mil pesos para dejarla marchar respondiendo con otra negativa, pues ella no tiene esa cantidad de dinero.
Gabriela està preocupada por sus 3 niñas, pues el otro carro ha desaparecido de su vista con ellas. Al fin se da cuenta que uno de los torturadores se va caminando y dobla una esquina para volver pronto, por lo que piensa que ahì tienen a sus pequeñas.
Son las tres de la tarde, la tienen detenida desde las 10 y media. La han llevado a una casa particular en donde la amenazan y golpean para volver a sacarla. A esta hora uno de los que la tienen detenida hace una llamada a un tal Brochas y en pocos minutos llega una patrulla con el logotipo de la policìa judicial, la suben a la patrulla y la llevan a la delegaciòn en donde al fin puede ver a sus hijas pequeñas. La de cuatro años le dice si la han pegado los hombres malos, pues a una de sus hermanas la agachan con violencia en el carro que la traìan.
En la delegaciòn està su abogado quien le dice que mejor se eche la culpa de todo a lo que responde que no, que ella no ha hecho nada.
Los hijos de los compadres dicen que las identifican porque vieron un mechon de pelo amarillo como solìa llevar Yèsica y alcanzaron a ver el estòmago abultado como lo tiene Gabriela. Pero las contradicciones entre los jòvenes han sido muchas.
Quièn tambièn la acusa es el taxista Carmelo, cuando lo ve y le pregunta por què ha dicho que ella participò, le responde que lo golpearon mucho y le dijeron que si no decìa eso lo iban a matar a èl y a su familia.
Gabriela es llevada a Santa Martha en donde tras un juicio en donde no se entera de nada es condenada a 18 años y tres meses de prisiòn. A su hija Yèsica la dan 27 años. Tambièn detendràn a un cuñado de Gabriela y a un custodio del Reclusorio Sur. En total cinco personas detenidas y al parecer dos siguen siendo buscadas.
De las tres niñas, dos son llevadas a una casa hogar mientras que la màs pequeña a una casa cuna. Cada cierto tiempo se las llevan a ver a la madre, de la cual no quieren separarse cuando llega la hora.
Ahora bien. No se puede afirmar que sean inocentes o culpables, sin embargo hay ciertas cosas que llevan a la reflexiòn.
¿Si la hija era culpable de secuestro ¿por què piden 300 mil pesos para dejarla libre? Cuàndo menos aquì vemos la gran corrupciòn que existe y que es inconcebible en un sistema judicial. Osea, que por equis dinero se deja libre a un delincuente o por el contrario, si no hay dinero se condena a un inocente.
Lo que se hace muy raro es que en un acto delictivo de esta naturaleza participe toda la familia ¿Quièn por ejemplo meterìa en tal problema a su hija o a su madre, etc? Se me hace por demàs difìcil que esto pueda suceder, por lo que veo muy probable que o bien la hija o bien la madre, sea inocente, si no las dos, por supuesto.
Por otro lado si ambas han participado en el secuestro ¿Por què a una le dan 18 años y a otra 27? Tambièn surge la duda ¿En un secuestro en donde han participado cinco personas detenidas y otras dos màs fugadas, piden tan sòlo 400.mil pesos de rescate?
Son situaciones que cuando menos llevan a dudar de que en verdad se hace justicia y al firme convencimiento de que la injusticia es la que impera en este sistema judicial.

-Mira, ahì està la reina -Me decìa mi amiga como a las once de esa mañana gris del martes.
Era la primera vez que la veìa. Elegantemente vestida, como siempre lo han comentado los medios de comunicaciòn, parecìa una autèntica reina. Dio unos pasos nada màs en la sala de visitas de las sentenciadas y con su ropa color beig de las no sentenciadas, se planto junto a las escaleras de caracol que dan a la explanada.
En los pocos minutos que estuvo, antes de regresarse hacia su estancia, se le acercaron varias internas cual si fuesen sus pajes, entre ellas y en plan màs amigable, la tambièn famosa Sara Aldrete, mejor conocida compo la “Narcosatànica”.
La famosa Sandra Avila, conocida como “La Reina del Pacìfico”, mirò varias veces al frente como si buscase a alguien y enseguida se retirò, sin duda que entre todo el penal destaca su presencia. Seguimos sentados a la mesa bajo la palapa desde donde habìa presenciado la belleza y elegancia de esta mujer.
Fue unas horas despuès, cuando al fin y tras despedirse de unos sobrinos que la habìan ido a visitar, se nos acercò la mujer que lejos de ser reina, es una màs de las que sufren por ser indìgena, pobre y sin estudios. Es cierto, Marìa Elena Brigido Bernabè no es una reina, pero es un ser humano tan valioso como una reina por màs que una mal llamada justicia la haya condenado y la tenga encerrada sin razòn alguna.
Marìa Elena Brigido cuenta en la actualidad 26 años de edad, de los cuales tres los ha pasado encerrada en Santa Martha. Como de 1.55 de estatura y natural de Michoacan, se casò a los 15 años con Manuel, siete años mayor que ella y con quien procreò tres hijas, de 3,7 y 8 años en la actualidad. Si su estatura no la hace ver una figura destacada, su cara es por demàs bonita, destacando unos preciosos ojos negros.
Al hablar de su esposo de lo primero que uno se puede dar cuenta es del amor que le tenìa a èste. Sin duda que era lo que se dice una mujer de hogar, dedicada unicamente a atender a la familia.
Manuel, un joven de poco menos de 1.80 y de gran fuerza, tuvo la desgracia de caer en el vicio de las drogas. Debido a esto comenzaron a tener muchos problemas, llegando incluso a golpearla.
Por lo mismo, muchas veces Manuel no le daba para el gasto del hogar y como buen macho, la prohibìa trabajar.
Marìa Elena no se daba cuenta ni de que muchas veces se quedaba sin comer junto a sus niñas por no tener dinero, recuerda que fue un dìa en el que la hija mayor le dijo: “Mamà tengo hambre”, cuando reacionò.
Ellos vivìan en la Àlvaro Obregòn, en el segundo piso de una casa de dos plantas, mientras que abajo vivìa la suegra y la cuñada.
Bajò con la suegra y le pidiò unas tortillas para comer, la suegra se las negò diciendo que no tenìa cuando ella las habìa visto tapadas sobre la cocina. Le pidiò prestados 15 pesos que tambièn le negò, por lo que junto a las dos hijas que hasta entonces tenìa, se fue a la calle y tomò un taxi hasta llegar a la casa de su Mamà en el Desierto de los Leones, pidiendole el dinero para que pagase el servicio pùblico.
Su padre tenìa una carpinterìa y hay se puso a trabajar para poder sostener a los hijos ante la desobligaciòn del padre por el vicio. El matrimonio siguiò junto en la misma casa de la suegra de Marìa Elena. Pero Manuel cada vez estaba peor, hasta que es ingresado en un hospital en donde le dicen que està muy grave y de seguir asì las consecuencias pueden ser fatales.
Manuel es taxista, muchas veces se levanta de madrugada y le dice a su mujer que va a trabajar, pues va a guiar a un camionero para salir de la ciudad de Mèxico, èl con su taxi irà delante indicàndole el camino. Estos trabajos se van haciendo cada vez màs continuos y aunque a Marìa Elena le extraña piensa que asì serà.
Pasa una semana desde que sale del hospital. Dìas antes se le presenta a Marìa Elena un tipo quien le pregunta por su marido, le responde que no està y entonces el individuo le deja como mensaje que pague lo que debe, que si no le va a pesar.
Cuàndo Marìa Elena le dice a su marido lo sucedido, èste le responde que es el Camaleòn y que le debe un dinero. Pero que no hay problema pues se lo va a pagar.
En visperas del tràgico suceso llega todo apurado el esposo y le dice que recoja todo que se tienen que ir a Michoacan con los niños, para entonces Marìa Elena habìa tenido a su tercer hijo, quien tenìa unos pocos meses de nacido.
No pueden de momento salir de la ciudad de Mèxico y se van al Desierto de los Leones con su mamà.
Mientras que Marìa Elena està en la casa, Manuel sale a la calle y cuando regresa lo hace con un amigo todo drogado. El amigo le dice que ya se quede con la familia, que tiene una mujer muy guapa y que los atienda, èl se molesta y tienen una fuerte discusiòn. Cuando se acuesta son las ocho de la mañana. Despieta al medio dìa y discute con su mujer, en un movimiento involuntario empuja a una de las niñas y està apunto de golpearse la cabeza, lo que molesta sobremanera a Marìa Elena, pero no dice nada, cabe señalar que nunca maltrataba a las hijos. Le dice a su esposa que le despierte a los ocho de la noche y se vuelve a dormir.
Marà Elena està dispuesta a encerrarlo en un anexo sea como sea. Llama a su suegra y le dice que su hijo està muy mal y que de plano hay que encerrarlo en el anexo, pues si no va a terminar quien sabe còmo.
Cuando despierta el marido hace que vuelvan a casa de la suegra con la idea de a primera hora del dìa siguiente llevarlo al anexo.
De nuevo en casa de la suegra, la hija mayor, de cinco años entonces, està en la planta baja y le pide a su madre que si se puede quedar a dormir con la tia, Marìa Elena le responde que sì.
A la planta alta da acceso unas escaleras individuales. Casi a la entrada se encuentra el cuarto del matrimonio y alejado el que duermen las niñas.
Mientras que Manuel se acuesta en su cama, Marìa Elena se va a la de las niñas con las dos pequeñas. Las tres dormidas pierde la nociòn del tiempo cuando de repente oye un fuerte ruido y con espanto ve a un hombre junto a ella con un arma en la mano. Siente un terror que no la deja reacionar mientras que el hombre al que reconoce plenamente como a El Camaleòn, el mismo que dìas atràs le habìa dejado el mensaje para su marido, la llena de insultos y le piede que no se mueva o la mata. Enseguida aparece otro individuo, se acerca al que està junto a ella y le dice algo en voz baja y al oido a su compañero. Marìa Elena no puede oir lo que le dice, pero sì la respuesta que da El Camaleòn o parte de ella: “que parezca suicidio”, es lo que oye.
Tras un rato, que se le hace eterno, se marcha El Camaleòn. Las niñas, de 4 años y unos pocos meses, siguen dormidas ajenas por completo a la tragedia que estàn viviendo sus padres.
Marìa Elena se acerca a su cuarto y ve las cobijas cubriendo por completo lo que supone el cuerpo de su marido. Destapa la parte de la cabeza y ve que en el cuello tiene una venda.
Despavorida comienza a dar gritos llamando a su suegra:¡Suegra, suegra!
¿Què pasa? Al fin responde èsta. Como puede le pide que corra al cuarto que algo le ha pasado a su hijo.
Las mujeres sienten que ya està muerto y llaman a la ambulancia que llega junto con la policìa. Cuando destapan el cuerpo ven que tiene cinco puñaladas por el estòmago. Un paramèdico comienza a decir que todavìa vive. Se lo llevan en la ambulancia pero ya no llega vivo al hospital.
Sin saberlo va a comenzar el calvario para Marìa Elena.
Ella ignorante por completo de lo que se debe hacer en un caso semejante (en realidad todos lo estamos) aconsejada por la suegra quien se movìa por las delegaciones y ademàs amenazada de muerte ella y sus hijas por el tal Camaleòn, dice en su primera declaraciòn a la policìa que no sabìa nada, mas la inquietud la lleva unos dìas despuès a presentarse ante las autoridades y declarar todo tal y como habìa sido o por lo menos en cuanto a lo que ella habìa vivido. La tienen tres dìas detenida y de victima, algo normal al parecer, pasa a victimaria. La acusan de còmplice por haber falseado la declaraciòn, de nada vale que estuviese amenazada de muerte junto a su familia. Pide que le hagan un retrato hablado de El Camaleòn, de quien se acuerda perfèctamente, nadie le hace caso y le iràn a hacer el retrato dos años despuès a Santa Martha. La policìa nada investiga ni recoge pruebas de ningun tipo y… ¿Para què? Si ya tienen a una indefensa mujer a quien pueden echar la culpa. ¡Increible!
Lo que menos se pensaba le va a suceder, se fue voluntariamente a la delegaciòn a declarar y de ahì la llevarìan a Santa Martha acusada de homicidio calificado. Tras un rapido juicio es condenada a 20 años de prisiòn. Presenta recurso y le confirman la sentencia.
Segùn la autopsia, Manuel murio por extrangulamiento y por herida de cuchillo a la vez. Ella sòlo vio a los dos delincuentes, ignorando si actuò algunao màs.
-Soy indigena, pobre y apenas estudie la primaria, què puedo hacer yo -Me dice mientras las làgrimas estàn a punto de salirsele.
Y sì, es indigena, es la propietaria de este paìs a los que extranjeros miserables llegaron para ellos o sus descendientes apoderarse de èl y maltratar sin compasiòn a èsta pobre gente.
Esta mujer a todas luces es inocente, con esta mujer al igual que con Jacinta y otras muchas, se està cometiendo una gran injusticia.
-Trabajo en la carpitenria y soy la jefa, esto me hace mucho bien,pues me recuerda cuando trabajaba afuera con mi papà -me dice mientra una luz brilla en sus hermosos ojos negros.
Ademàs estudio y hago todo lo bueno para poder salir antes -me dice.
-¿Y cuanto te puede descontar? -Le pregunto
-Diez años.
-Pues què bueno -le respondo no muy convencido de que esto sea asì.
-Pues bueno en parte.
-Tienes razòn, me refiero a bueno porque te van a quitar diez años pero malo por los diez que tienes que estar injustamente.
-Sì, es bueno por los diez de menos, pero malo por los diez que tengo que estar aquì sin haber hecho nada -Indica lo mismo que la he mencionado como dàndome la razòn.
Su mamà se encarga de las tres pequeñas, las cuales echan de menos a su madre y sobre todo la mayor cuando la va a visitar quiere que se vaya con ella. Su papà se enfermò de diabetes cuando sucediò esto, ya no la puede ir a ver porque està grave.
Y mientras esta familia està deshecha, los señores jueces a disfrutar de la vida con toda la familia, cuyos hijos podràn ir a las mejores escuelas mientras que a los indigenas, por ser pobres y no tener estudios, no les queda màs que pudrirse en las càrceles y arrepentirse de hasta haber nacido.
¿Què clase de justicia es èsta? ¿Hasta cuàndo se permitirà que la libertad de las personas estè en manos de estos vendidos miserables?
¿No que en Mèxico todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario? Pues aquì lo que se viene demostrando es que todo el mundo es culpable hasta que se demuestra lo contrario y cuando lo demuestre, entonces tiene que demostrar que tiene dinero para salir de la càrcel.
Desgraciadamente poco puedo hacer por Marìa Elena como por otras, pero cuando menos vaya desde aquì mi solidaridad para con ella.

PASILLO DE TEPAPAN. A LA DERECHA SALA DE VISITA

PASILLO DE TEPAPAN. A LA DERECHA SALA DE VISITA

Si algo tienen bien claro, cuando menos dos jòvenes de la zona de Garibaldi, es que con Natali no se juega.
Ambos probaron el filo de la navaja que usaba la bella joven de apariencia inofensiva y ambos tienen la fortuna de vivir para contarlo, pero de seguro nunca màs se meteràn con ella.
Natali Ramìrez Villalobos se encuentra internada en el Reclusorio Femenil de Tepepan y a sus 25 años no ha conocido màs que una vida de sufrimientos.
Alta, delgada y con una bonitas cara, la joven trata de ganarse unas monedas trabajando de estafeta. Espera tras la verja que lleva a la sala de visita a que llegue alguien cargando con las bolsas para agarrar èstas y llevarlas hasta la mesa en donde comeran la interna con sus familiares o amigos que la lleguen a visitar. Un peso, dos, o tal vez hasta cinco o diez de los màs generosos, recibirà por este trabajo. Poco màs puede obtener ella que no tiene visitas, està sola y en la càrcel siempre hace falta dinero.
Su historia, como la de muchas otras, parte de la desuniòn y abandono familiar, para caer en ese mal que destruye sin piedad y que es la droga.
Con apenas trece años se vio practicamente sola en el mundo. Su padre, un drogadicto, fue sentenciado en Oaxaca a 16 años de càrcel y su madre pràcticamente se desentendiò de ella, quien buscò en los niños de la calle que rondan por Garibaldi, la compañìa que no le brindaban sus mayores.
No es dificil imaginar los atropellos que una joven con su belleza y su apariencia de fragilidad, ha tenido que soportar para vivir en ese ambiente por demàs hostil.
Y es que al verla, nadie se puede imaginar que tras esa apariencia inofensiva se encuentre una mujer capaz de defenderse de alguna agresiòn.
En ese ambiente y como sucede a la mayorìa que caen en el abandono, Natali comenzò a drogarse hasta hacer de la drogas algo indispensable para poder vivir.
La propia dureza de la vida la hizo buscar armas para defenderse de las agresiones que padecìa y fue una navaja su fiel protectora.
A los 18 años recien cumplidos y cuando era agredida por un sujeto, empleò su navaja causando graves heridas al abusador, por lo que fue a parar al Reclusorio Norte.
Trece años era la sentencia que le pedìan, en esta ocasiòn y quizàs por ùnica vez en su vida, la fortuna pareciò aliarse con ella y a los dos meses fue puesta en libertad.
No pasò mucho tiempo cuando caminaba por su lugar acostumbrado, La Plaza de Garibaldi. Un joven se le acercò y la agarrò del hombro. Le quitò la mano y el joven la volviò a agarrar. Apareciò otro joven amigo de Natali quien saliò en su defensa. No obstante, el agresor agarrò de los pelos a la muchcacha dandole un fuerte estiròn, lo que hizo que Natali sacase su navaja y lo hiriera gravemente de varios navajazos.
Apenas era el mediodia. Natali, con su ropa manchada de sangre, buscò el escape. Vivìa cerca del lugar de los hechos y en las cercanias siguiò andando. Fuera de Gartibaldia no tenìa a nadie para refugiarse. Pidiò una chamarra prestada para cubrir las manchas que la delataban.
Siete horas despuès, a las 7.30 pm. seguìa cerca del lugar, en donde la gente la conocìa. Era evidente que todo el mundo de la muchacha estaba junto a Garibaldi y fuera de ahì no sabìa estar.
Viò una patrulla que venìa frente a ella. El instinto la dijo que la iban a detener, tratò de huir, estaba por llegar a otra bocacalle en donde echarìa a correr para buscar algùn refugio, cuando apareciò otra patrulla cerrandole el paso. Alguien la habìa delatado.
Dentro de su desgracia, tuvo la fortuna de que el joven no murio, por lo que la pena serìa de diez años de prisiòn por robo y tentativa de homicidio, siendo lo curioso del caso que en ningùn momento robò nada, pero està visto que al pobre se le puede acusar de lo que sea, no tiene defensa.
Tras año y medio en el Reclusorio Norte fue trasladada a Tepepan, haciendo un total de siete años presa.
Hoy Natali, tras grandes esfuerzos, ha dejado la droga.
-Piensas volver a probarla -le pregunto.
Su respuesta es firme: ¡No!
Natali, al igual que otras muchas, està pagando su deuda con la sociedad, pero… ¿La sociedad podrà pagar la deuda que tiene con ella?
Ella dejò la droga, ella quiere una oportunidad para vivir una vida como cualquier persona de bien ¿Alguien serà capaz de darle esa oportunidad?
Es curioso ver como muchas personas en cuanto tienen un problema, como puede ser por ejemplo una grave enfermedad, recurren a Dios y piden su ayuda, sin embargo son incapaces de fijarse un poco en el pròjimo que necesita una mano amiga, y mi duda es:¿Si ellos son incapaces de hacer algo por el prògimo, por què Dios lo tiene que hacer por ellos? ¿No serìa mejor dejar de tanto pedir a Dios por nosotros y hacer nosotros algo por el prògimo?
Acabar con tanta miseria como la padecida por Natali y otras muchas, es cosa de todos, de la sociedad en su conjunto. Comencemos por tender nuestra mano a quien la necesita para luego poder pedir a Dios por nosotros.

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