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LA BELLA LIZBERTH

La veo pasear por la sala de visitas y me llama la atenciòn. Ademàs de una mujer bella se la ve por demàs distinguida.
Su nombre es Lizberth Santos Rodrìguez. Mi interna me la presenta y con una amplia sonrisa muestra todo el tiempo su gran simpatìa.
En seguida acepta darme una entrevista sobre su caso y me indica que està presa por homicidio calificado. Como en esos momentos le acaba de llegar visitas, quedamos en que la entrevista serà otro dìa.
Lizberth es una mujer profesionista. Ya en platica me cuenta como està su caso.
Todo comenzò en el 2000. Quien era su accesor en la universidad circulaba en su automòvil junto a su esposa par la Avenida Tlahuac del Distrito Federal. En un alto y sorpresivamente les aparecen cuatro tipos con pistolas para asaltarles y matan a la esposa.
Lo que en un principio parecìa un asalto con asesinato como los muchos que ocurren en el paìs, resultò ser tan sòlo un simulacro, en donde el asesinato de la mujere estaba planeado por el propio esposo y los còmplices, los cuales terminarìan matando a uno de ellos en un pleito entre la banda.
Al parecer el motivo del crimen era un seguro de vida, que erroneamente el esposo se pensaba que estaba a su nombre cuando en realidad lo habìa puesto a nombre de su hermana.
Serìa hasta el año siguiente cuando comienzan a detener a los inculpados, comenzando por el esposo.
Incompresiblemente es hasta julio del año 2006 cuando detienen a Lizberth, quien cuenta con 25 años de edad.
Las acusaciones contra la joven ejecutiva se basan en unas llamadas telèfonicas que tiene con el esposo de la asesinada, algo normal cuando se hablaban para asuntos de la universidad.
Otro de los còmplices, tambien Universitario, conoce a Lizberth del centro de estudios y bajo tortura dice que si andaba con el accesor, aunque posteriormente declararia que esas declaraciones eran falsas.
En resumidas cuentas, a la joven la acusan de ser amante del asesino de su esposa, quien por otra parte declara en todo momento que no tiene ninguna relaciòn sentimental con la joven y que es ajena por completo a los hechos.
En aquel entonces Lizberth tenìa un novio Venezolano, quien de igual manera clama por la inocencia de ella.
Las llamadas telefònicas por motivos de estudios y una declaraciòn bajo tortura, son las “pruebas” que llevan a la joven a ser condenada a 20 años y siete meses de càrcel.
Por momentos da la sensaciòn de que en realidad no sabe en dònde està o còmo ha ido a parar a Santa Martha, en donde lleva tres largos años y sin esperanzas de alcanzar pronto la libertad que siente que tan injustamente le quitaron.
Lizberth es soltera y sin hijos, pero su familia està con ella y no hay dìa visita en la que no llegue alguien a estar a su lado y darla ànimos.
¿Serà èste otro caso de injusticia? Los lectores tienen la palabra, aunque de nada valga para los jueces.

TREAS LAS REJAS

TREAS LAS REJAS

De todos es ya sabido como en dìas pasados, el presidente Felipe Calderòn hizo el anuncio de que la francesa Florencce Cassez cumplirìa su condena en Mèxico como es de justicia.
Pocos dìas despuès, un viernes, los medios de comunicaciòn anunciaban que Florence Cassez era trasladada a Santa Martha, en donde cumplirìa su condena, esto debido a que en esa prisiòn podìa tener mejores servicios mèdicos.
Esta explicaciòn, los que conocemos un poco de prisiones, no la podìamos creer, pues es en Tepepan en donde se encuentran los servicios mèdicos y no en Santa Martha, por lo que era algo absurdo que este fuese el motivo del traslado..
Al dìa siguiente, de nueva cuenta, se indica en los mismos medios que volverìa a Tepepan en donde cumplirà su condena en una celda que serà vigilada las 24 horas por medio de una càmara.
Ese domingo, Florence sigue en Santa Martha, mientras que en Tepepan se puede apreciar un movimiento inusual de custodios y otras personas de civil que pasan varias veces por los pasillos.
Una semana despuès y ya desde dìas atràs con Florence en Tepepan, se da la versiòn del verdadero motivo del inusual movimiento de siete dìas antes.
Esto que viene a continuaciòn, no lo garantizo al cien por ciento, sin embargo la fuente es bastante confiable y desde luego, es màs lògico que lo que pretendian hacernos creer.
Segùn la versiòn que nos llega, resulta que en la prisiòn de Tepepan y en un lugar especial, hay un preso, quien evidentemente no debìa estar en dicha prisiòn, pero se trata de una persona que fue juez y, para variar, hizo alguna de las que acostumbran siendo por seguridad recluido en Tepepan.
por medio de esta persona Florence pensaba abrir un hueco por una ventana y saltar al patio de visitas, en donde al màs estilo peliculesco, aterrizarìa un elicòptero para llevarsela. Segùn las informantes, fue un pitazo lo que alertò a las autoridades del plan, viniendo de aquì el traslado a Santa Martha y en lo que colocaban las càmaras de seguridad.
¿Verdero o falso? En verdad no se puede asegurar, lo cierto es que las autoridades algo ocultaron con aquel absurdo trasladado.
Aquì el espacio està abierto para quien quiera aclarar algo, lo mismo que para Florence Cassez si desea hacer alguna declaraciòn.
Ahora la duda que surge es: ¿Po què en Tepapan? la gente sabe que esto es un privilegio, que la càrcel en donde estàn las presas que no tienen enfermedades es en Santa Martha y es donde deberìa estar para cumplir su condena por triple secuestro Florence Cassez.
Sea como sea, esperemos que en verdad un dìa no nos vayan a dar una sorpresa y anuncien que Florence se escapò, serìa por demàs lamentable que esto llegase a suceder y un desprestigio total para nuestro gobierno.

NIÑAS DESTROZADAS

Creo que por algùn sitio ya lo he mencionado. No soy persona que siga las directrices que marcan los medios de comunicaciòn, todo lo contrario, sè perfèctamente que a estos medios no hay que creer mucho o màs bien nada. Sin embargo un anuncio de los pocos totalmente ciertos que por algùn tiempo se vio en televisiòn era uno que decìa:”Las drogas destruyen”.
Gran verdad èsta como se puede demostrar en infinidad de vidas truncadas de jòvenes sin porvenir y muchos de los cuales terminaràn en una prisiòn cuando no en un cementerio.
Lo lamentable es ver como muchas de estas personas, por no decir la mayorìa, llegan al camino de la droga por una desintegraciòn familiar y es cuando uno piensa si en lugar de estar batallando todavìa con prohibier el aborto, no serìa mejor estar pensando en como evitar que mujeres que no estàn en posiciòn de dar una educaciòn correcta a los hijos, no los tuviesen.
Bajo el nobre ficticio de Laura, esta joven de 25 años nos cuenta su vida.
Laura es una joven morena de madre cubana y originaria del Distrito Federal.
Mientras su padre se dedicaba a viajar, su madre fue detenida en Estados Unidos por trata de blancas y condenada a 12 años de prisiòn.
Apenas cuenta 13 años cuando conoce a un ex presidario de 35 años de edad, quien habìa cumplido una condena de 12 años de càrcel por homicidio y era padre de una compañeras de la escuela de Laura.
A esa edad se casa con el indeseable sujeto quien se la lleva a vivir con èl para comenzar enseguida a darles fuertes golpizas.
El individuo es un vicioso que se dedica a la venta de drogas y ademàs de ser adicto a las drogas lo es tambièn al alcohol, y tanto alcohol como drogas le da a probar a Laura o màs bien le exge que las prueve para irla introduciendo en el vicio.
Lleva la todavìa niña, a sus 16 años de edad, una vida de tormento junto al vicioso, cuando èste llega a una tienda a surtirse de droga. El de la tienda le niega la droga alegando que ya no tiene. Enseguida llega otra persona a comprar droga y el esposo de Laura ve como se la venden, entonces entra a la tienda y tras una discursiòn dispara un arma contra las dos personas que se encuentran en la tienda. Una de ellas fallece y la otra queda mal herida, serà quien a la postre denuncie al agresor.
El marido de Laura es detenido y sentenciado a 33 años de càrcel. La joven, quien tiene ya tres hijos y se hallan al cuidado de la suegra, no deja de visitarle al Reclusorio Norte, el pago que recibe en el mismo reclusorio son tremendas golpizas. Mucha gente le dice que ya no vaya a verlo, que reaga su vida y se olvide del asesino que no ha hecho màs que maltratarla e introducirla al vicio.
Dos años despuès se librarà definitivamente del delincuente. Dedicandose èste en el Reclusorio al trabajo de “cobrador”, es decir, el que se dedica a cobrar a los que deben dinero por la compra de droga, un dìa lo matan de unas puñaladas y asì Laura se queda libre del indeseable sujeto.
Pero si bien ha conseguido librarse del esposo, no lo puede hacer del vicio.
A sus 18 años ya tiene toda una vida de drogadiciòn a la que acompaña sus grandes borracheras. Para subsistir anda por los bares de Tepito, de donde es natural, y se dedica a la prostituciòn. En el mismo barrio hay una bodega en donde se junta con varias personas para drogarse y beber.
Es un 10 de mayo, festividad en Mèxico del dìa de las madres. Va junto con la palomilla a la bodega para celebrar el dìa señalado y està drgandose cuando llega la policìa.
En el cateo a la bodega encuentras bastante droga, aunque Laura afirma que no era para vender, sino que era para consumo personal, es detenida y trasladada al Reclusorio Oriente.
Junto a la droga descubren una pistola. La sentencia serà de 3 años y seis meses por portaciòn ilegal de armas y de 5 años por daños, esto es por venta de drogas.
1 Año estarà en el Oriente para ser trasladada al Norte y despuès de 2 años la pasan por 6 meses a Tepepan de aquì la trasladan a Santa Martha y un año despues vuelve a Tepepan en donde ya lleva 3 años, por lo que està a punto de cumplir sentencia.
¿Que harà esta joven mujer cuando vuelva a enfrentarse al mundo exterior? En verdad que su destino es incierto, tal vez sea carne de prisiòn y vuelva a ella. Ojalà no sea asì y encuentre un camino para salir de ese mundo de podredumbre en el que siempre ha vivido, es nuestro mejor deseo para esta joven mujer.

HABLA JUANA HILDA

JUANA HILDA CLAMA SU INOCENCIA

JUANA HILDA CLAMA SU INOCENCIA

¡Ahora escúchenme a mí! Dice una angustiada Juana Hilda González Lomelì, la mujer acusada de haber sido el gancho para secuestrar y asesinar a Hugo Alberto Wallace Miranda.
Bajo esos kilos de más, propios de un reciente alumbramiento, se adivina una espectacular figura propia de su profesión antes de caer presa. Es una mujer bella que se dedicaba al medio del espectáculo, siendo integrante como bailarina profesional del grupo Clímax, cuyo mayor éxito fue la canción: “Zas zas zas, la mesa que más aplauda”.
Fue hace unos meses, posiblemente por febrero, cuando viendo en algún programa de televisión a la señora Miranda, ésta mencionaba a Juana Hilda. Decía que estaba embarazada y qué cómo podía ser eso si estaba presa y no salía.
La verdad que me hizo gracia, pues el cómo todo el mundo lo sabemos, la cuestión era en todo caso con quien o en dónde. No es nada raro que una presa se quede embarazada, ya que la íntima es un derecho de todas y sólo tienen que tener pareja como era el caso de Juana Hilda.
Sobre ésta historia mis conocimientos eran como los de cualquiera que sabe más o menos lo sucedido por los espectaculares que aparecieron por la ciudad y por la fama de justiciera que adquirió la admirable señora. Ahora, al oír el nombre de Juana Hilda, pensé que sería bueno oír su historia y traerla al blog.
En mi visita a Santa Martha, tras estar decidido a contactar con ella, pedí a una amiga que la conocía, si la podía decir que me interesaba entrevistarla para mi blog. Fue en mi siguiente visita cuando me informa que sí, a Juana Hilda también le interesaba una entrevista conmigo. Era martes, el domingo fui a Tepepan y cual sería mi sorpresa cuando me dicen que acaban de trasladar a Juana Hilda a este lugar, pues ya le faltaba poco para tener a su niña. Pensaba que me sería más fácil la entrevista pero fue todo lo contrario, tan sólo una vez y de lejos conseguimos saludarnos con la mano. Fue tras su alumbramiento y ya de regreso a Santa Marta cuando al fin consigo entrevistarme con la bella mujer.
Juana Hilda viene ya preparada y me trae un manuscrito en donde cuenta su versión de los hechos. Está es su historia.
Todo inicia el 12 de julio del 2005 cuando se encuentra en el domicilio de Perugino # 6 depto.4 Colonia Extremadura Insurgentes. Como a las cuatro de la tarde había solicitado por teléfono un pedido de sushi. Son aproximadamente las cinco cuando baja a por él y al abrir la puerta del edificio, se percata de que entran muchos policías y personas de civil y entre otros afuera hay unas señoras y le preguntan dónde estaba el departamento 4, les señala que arriba y que en un momento los atendía, ya que estaba pagando un pedido. Las personas se pasan al edificio y en eso abre la puerta de su departamento, en la parte baja, su amiga Vanesa y le dice: “Pasa amiga, te estaba esperando para comer”, pues habían quedado en que ahí comerían. Juana Hilda pasa a una de las recámaras donde se encuentra el hijo de Vanesa, pero apenas entra cuando la llaman y al acudir la comienzan a interrogar. Antes, cuando estaba pagando el pedido, la señora Miranda ya le había hecho alguna pregunta.
-Es usted la del departamento 4 –le preguntan.
-Sí, -responde tranquila y sin titubeos.
-¿Qué hizo ayer a la noche?
-fui al cine con una amiga.
-Conoce usted o es novia de Hugo Alberto Wallace.
-No lo conozco, ya se lo he dicho momentos antes a la señora que se encontraba fuera. Yo tengo novio pero vive en Cuernavaca y tengo dos años con él.
La siguen interrogando y le dicen que están buscando a una mujer rubia, de ojos verdes, nalgona, de bubis grandes y que trabajaba en el Konditori, pero que se prostituía, a lo cual muy molesta, Juana Hilda responde que están equivocados, pues ella no se prostituía ni tampoco era rubia y de ojos verdes.
-¿Y por qué conmigo, eh? Les dice Juana Hilda ya temerosa ante el rumbo que iban tomando las cosas.
Le responden que la camioneta de ese muchacho estaba a tres cuadras y que preguntando a vecinos por las características de la mujer que ellos buscaban, les dijeron el número del edificio y que había varias gûeritas, pero que si ella no era, si le podían hablar en ese momento al chofer del muchacho para que la viese, ya que él si conocía a la mujer que buscaban y que salía con Hugo Alberto Wallace.
Juana Hilda contesta que sí y en ese momento le hablan al chofer. Es un muchacho chaparrito, moreno y delgado. Lo ponen frente a ella, que sigue en la puerta del departamento de Vanesa y quien está presenciando todo lo que sucede.
-¿Es ella la mujer? -Le pregunta por Juana Hilda la policía al chofer.
El muchacho se le queda viendo de arriba a bajo y enseguida contesta: ¡No!
-Seguro qué no es ella, porque ella es la del departamento 4 –todavía le vuelven a preguntar.
-¡No! La muchacha que yo conozco es más alta, rubia, más chichona y nalgona –responde seguro el chofer.
Entonces los policías se dirigen a Juana Hilda:
-Disculpe señorita pero este es nuestro trabajo.
-No hay problema –les responde Juana Hilda.
Los policías se retiran saliendo del edificio para quedarse en la calle sobre la banqueta. En esos momentos hablan más familiares de Hugo Wallace y a todas las personas que iban llegando al edificio les preguntan lo mismo. Estaban muy agresivos y desesperados y los asustaban. Juana Hilda se percata cuando llega una compañera del edificio con su novio y los paran en la puerta del edificio para preguntarle a ella lo mismo y otro tanto sucede con la vecina del depto. 3 y es que ellas también eran gûeritas.
Al poco rato Juana Hilda se retira del lugar, la acompaña Vanesa con los bebés para tomar un taxi y no irse sola, ya que era un poco tarde, como las 9 de la noche.
Toma el taxi y regresa a su domicilio para dejar a Vanesa con sus bebés y ella se va.
Al día siguiente temprano regresa a su departamento a por una maleta con ropa, pues se va de viaje como lo hace continuamente dada su profesión y se retira. No ha visto nada fuera de lo normal
Pasan 16 días cuando regresa a su departamento y lo primero que observa es que su puerta está abierta y como ya la habían robado en dos ocasiones, de inmediato presiente que algo no está bien. Entra y observa que sus cosas están movidas pero muy discretamente. En cuanto ve su alhajero se da cuenta que le faltan sus joyas, sus lentes de marca que son como diez pares y dos teléfonos.
Al salir Juana Hilda del edificio se encuentra con una vecina, quien la comenta que días antes, como el 15 0 16 de julio, vio a unas personas dentro de su departamento tomando fotos, ya que comentaban que ahí ella tenia a alguien secuestrado, ya que había dejado la televisión prendida, siendo que por costumbre siempre la dejaba así y cuando no era la televisión era la radio, pero nadie sabía eso y lo hacía precisamente con el fin de que se pensaran que ella estaba en el departamento y no entraran a robar.
Le preguntó a la vecina si sabía quién había entrado y lo único que le supo responder fue que la misma señora que la había interrogado el 12 de julio. Juana Hilda ignoraba que todavía seguía ese problema, ya que desde aquel mismo día para ella había quedado aclarado.
Se retiró del lugar y lo que vio prudente fue hablarle a la casera del edificio y preguntarle si ella sabía algo sobre lo que estaba pasando ahí, ya que ella era la encargada del edificio. Lo único que la casera le dijo fue que desconocía si pasaba algo.
Le cometò que se habían metido a su departamento y la habían robado y de nueva cuenta le preguntó si sabía algo, a lo que de nuevo la casera le responde que no.
Ésta era la tercera vez que la robaban, siguió informando Juana Hilda a la mujer, y ya no estaba dispuesta a exponerse a más, por lo cual ya le iba a entregar el departamento y que aparte se iba a ir a Miami a gravar unos videos y que de una vez se lo iba a entregar, ya que estaba muy molesta y asustada por todo lo que estaba pasando. Le comentó también como se pensaba traer a su hija a vivir con ella, pero así no podía hacer nada.
La casera le entendió, ya que nunca había dado problemas de ningún tipo y así dejó el departamento de Perugino, en el que siempre vivió ella sola.
Después de una gira y grabaciones de videos y películas, en Los Ángeles, Miami y México, regresó en noviembre de ese mismo 2005 al DF y se va a vivir a la casa de su novio en Tenorios 91 casa 5-C Colonia Villa Coapa. Pasan dos meses cuando el 11 de enero del 2006 la detienen en la entrada de la casa sin ninguna orden judicial, tan sólo le preguntan su nombre y la suben a una camioneta roja sin que oponga resistencia. La llevan a las oficinas de la SIEDO. Cuando llega a las oficinas se percata de que ahí tenían también detenido a su hermano, detención que se había efectuado momentos antes.
Enseguida la comienzan a interrogar, preguntándole desde que llegó a erradicar al DF. En todo el interrogatorio está acompañada por una defensora de oficio.
Después de toda la declaración la siguen preguntando por el día 12 de julio del 2005, respondiendo lo mismo que nos relata anteriormente.
Así la tuvieron sin dormir hasta el día siguiente. Después del cateo que hacen en el domicilio de tenorios le dicen que han encontrado armas, a lo cual responde que desconocía estuviesen ahí. Un supuesto licenciado de la SIEDO le dice en tono amenazante que tenía que decir que eran de su novio o de lo contrario se las iban a poner a su hermano, a quien volverían a detener, pues ya lo habían dejado libre el mismo día anterior ante la falta total de pruebas.
Ante el temor de que volviesen a detener a su hermano, declara que efectivamente, las armas eran de su novio, aunque en verdad no las había visto, pues apenas tenía menos de tres meses viviendo con él, e incluso hasta esa fecha todavía ellos ni tenían su nombre.
Es la propia Juana Hilda quien les da el nombre de su novio, Cesar Freire, pues se suponía que a la que andaban buscando y que traía averiguación era ella, por ser gûerita y ya que en el cateo encontraron fotos de la pareja con Jacobo Tagle y Brenda quienes eran amigos y compañeros de profesión de Juana Hilda y le decían que el que tenía que ver en todo esto era Jacobo. Juana Hilda no se resistió a nada y trató de cooperar explicándoles todo lo que le preguntaban.
Así permaneció hasta que la trasladaron a la casa de arraigo en la colonia Doctores y que fue el 14 de enero.
A los 4 días de estar en la casa de arraigo la bajan al área de diligencias y en el cubículo al que la llevan se hallan 6 hombres, lo cual le extraña mucho, pues sentía pesado el ambiente.
-¿Por qué tantos hombres y para qué la estaban citando? –le pregunta a un Ministerio Público que se encuentra junto a ella.
Le contesta que para ampliar su declaración, ya que no había quedado bien la anterior.
Desconociendo por completo sus derechos trata de cooperar con ellos y de nuevo les cuenta lo mismo que en la SIEDO, además aporta algunos datos más sobre su novio. Le dicen que ya saben que ella no tenía nada que ver, pero que él con su amante sí lo había hecho. Juana Hilada les manifiesta que de ser verdad lo que le dicen ella no podía afirmar nada, pues desconocía por completo lo que le señalaban y que lo buscaran, pues ella no lo iba a encubrir.
Así es como les dice lo único que ella sabía: en dónde lo podían localizar, los domicilios de sus negocios, los números telefónicos y hasta los tatuajes que tenía, ya que ellos no tenían nada de eso. Y efectivamente, a unos días logran detenerlo y justo con una amante.
Agrega Juana Hilda que en esa diligencia le dieron a firmar la declaración y se la leyeron, sin embargo desconoce si exista, ya que no estuvo su abogada presente y así mismo desconoce quién les dio acceso a esas personas y quiénes eran, pues en realidad nunca se identificaron con ella.
Recuerda perfectamente que en esa diligencia duró 6 horas, pues al fin les dijo que ya estaba muy cansada, ya que no había comido nada y de no decirles eso, la hubiesen tenido más tiempo.
Preguntaban al mismo tiempo varias cosas tratando de confundirla y el dolor de cabeza de la joven ya era insoportable, les dijo de nuevo que se sentía mal y ya la dejaron retirarse.
Después de esa ocasión ya no la molestaron hasta el 8 de febrero. Son como las diez de la mañana cuando la pasan a un cubículo donde se hacen las diligencias. Llega un Ministerio Público de SIEDO junto con dos personas más de sexo femenino, las cuales le indican que la tienen que tomar dos fotos que necesitaban. Juana Hilda les pregunta si era obligatorio que se las tomaran a lo que la responden que sí, volviendo además a pedirle todos sus datos generales, mientras esto sucede la están gravando y todo ello, de nueva cuenta, sin la presencia de su abogada. Después de esto la pasan a que ponga sus huellas en unos pedazos de cartoncitos y depuse le indican que se esperara, para subirla finalmente a su estancia.
Son como la 1.30 p.m. cuando le dicen que tiene diligencia y de nuevo la bajan. Le dicen que tiene que ir con ellos, son los de la SIEDO, a los que les responde ¿Por qué?
-Porque tiene una audiencia –le contestan.
Juana Hilda les señala que siempre se las han hecho en esos cubículos y estaban desocupados, sólo uno se encontraba ocupado y ahí estaba su novio Cesar Freire. Le responden que ahí no podía ser porque su abogada no podía pasar a ese lugar, que ella iba a estar en donde iban, que la iban a sacar del arraigo para llevarla a la SIEDO y ella sin saber, hace todo lo que le indicaban y que era ilegal.
Cuando llega a las oficinas de la SIEDO la pasan a un cuarto con dos escritorios y pasa un tipo a interrogarla. Ella comienza a platicar con él, quien es el mismo tipo que le hace el primer interrogatorio el día 11 de enero. Ahora le vuelve a reiterar lo mismo que en aquella ocasión, que ella no sabía nada.
El se porta muy amable con ella y le ofrece de beber agua, le trae una botellitas y cuando se acaban le trae más. Como a la media hora llega una licenciada que al parecer es Ministerio Público y platica un rato con él para luego retirarse, entonces él la pasa a un cuartito que era muy pequeño y de un segundo a otro cambia su tono de voz y su trato hacia ella. La estrecha muy fuerte del brazo y con palabras altisonantes la comienza a decir que ya estaba harto de estar lidiando con ella, que si estaba tan pendeja como para no haberse dado cuenta en tanto tiempo que su novio era un secuestrador y ella tan estùpida viviendo con él y que además ya tenía toda la información.
Juana Hilda, sintiéndose ya muy mal y con mucho miedo, le responde una vez más que ella no sabe nada, que de verdad ignora todo lo que le decía. Entonces él la agarra del cabello y la pone de rodillas en el piso y la pistola en la cabeza y le dice:
-¿Qué piensas, que si refundo a tu hermano en la cárcel crees que puedas cooperar?
-O mejor escucha –continúa el torturador y marca el número del telcel de la hija de Juana poniéndole a ésta la bocina en su oído.
Juana Hilda le quita la bocina y le pide que deje en paz a su hija y qué quiere que haga.
-¡Ah, vaya! ¿Ya vas a cooperar? –le pregunta el torturador burlándose.
Juana Hilda comienza a temblar y a llorar y siente un gran temor, pues jamás le había pasado eso. Ya días antes había hablado con su hija y el papá de ésta, quien le dice que había gente rara en la esquina de su casa, como si los estarían vigilando, esto es en Aguas Calientes. Ella trata de tranquilizarlos diciéndoles que no se preocuparan, que todo era parte de la investigación pero que no bahía problema, que simplemente estaban checando que no hiciera nada ilícito.
El torturador la seguía diciendo que ella no podía hacer nada, que todo estaba en su contra, que él con una llamada hacía lo que quería y como prueba era que no la podían sacar del arraigo, pero los que mandaban eran ellos. Que ya sabían que no tenía nada que ver, pero su pareja sí. Que su amante ya había dicho todo, ya que era ella quien hablaba por teléfono a Hugo Wallace.
Juana Hilda una vez más volvió a decir que desconocía todo esto.
-Pues no tienes opción, tienes que decidir todo lo que yo te diga, ya que al salir de aquí te van a estar esperando policìas del Distrito y ellos no te van a tener compasión, no te van a creer que eres inocente y ellos si te van a dar para abajo, frase que en aquel momento no entendía.
-Entonces qué, ¿ya vas a cooperar o marco de nuevo? –le volvía a preguntar.
Juana Hilda no paraba de llorar de impotencia y de miedo.
Entonces el individuo le tapa la boca y le empieza a tocar el busto.
-¡Ah, mira qué bonito! ¿A poco no sientes rico? –Le dice mientras le sigue tocando y continúa –Te pregunto porque ahorita que te lleven los otros policías que son como diez, te van a tocar así de rico.
Juana Hilda ya no aguantó más tanta injusticia y prepotencia.
-¿Qué es lo que quiere? Déjeme en paz. –le suplica desolada.
-Nada, solamente vas a aceptar todo lo que yo diga que dijiste y claro, vas a firmar, pero delante de tu abogada no puedes preguntarme ni decir nada de esto, porque para que veas que esto es en serio, ahorita te vas a dar cuenta de que ya están detenidas otras personas y se cumple todo lo que yo digo.
Juana Hilda piensa que entre los supuestos detenidos puede estar su hermano, por lo que ante el temor de que así sea le dice al tipo que iba a hacer lo que le pedía pero que dejase a su familia y ya no la tocase más.
En eso regresa al escritorio, abre la puerta y entra la Ministerio público. El policía le dice que ya va a empezar pues Juana Hilda ya le estaba diciendo todo y le empieza a dictar lo que supuestamente le había dicho.
Son las 4 de la tarde cuando llega su abogada y le dicen que su defendida ya había declarado todo, mientras que el tipo que la ha interrogado, al lado de Juana, no deja de mirarla disimulando su mirada amenazante.
-¿Estás bien? –le pregunta su abogada porque la ve mal.
Juana Hilda le contesta que está bien.
-Si quieres no firmamos porque yo te veo mal y además yo no estuve aquí cuando supuestamente dijiste todo –insiste su abogada.
Juana Hilda con el temor de todo y con la presencia del tipo ahí, quien llega incluso a discutir con la abogada por insistir en no firmar ante lo mal que veía a su defendida, dice que sí quería firmar y que sí había declarado todo, pues ya sentía que de no hacerlo la iban a matar a ella o a alguien de su familia, a ese grado estaba ya aterrorizada.
Ya estaba decidida a que hicieran con ella lo que quisieran, lo único que quería era que no tocasen a su familia.
-En esos momentos ya no me importaba nada –dice Juana Hilda.
Dan las siete y la abogada ya se tenía que retirar. Antes de hacerlo le pregunta de nueva cuenta que cómo se siente, ahora le responde que mal, pero que no pudo hacer nada porque no le permitieron hablar con ella. Entonces la abogada molesta les dice que de cuándo acá los abogados no más están de adorno, pero Juana Hilda para no meterse en más problemas le dice que no pasaba nada y ya firma los papeles que le dan.
En esos momentos empieza a perder la cabeza sin acordarse con exactitud que pasaba, pues empezó a marearse y se le nublaba la vista. Lo único que recuerda antes de que se fuese la abogada es que le preguntó si ya no le iban a llevar los policías de afuera, porque con esa condición había firmado.
-¿De qué policías me hablas? –le pregunta la abogada.
Le responde que el tipo ese le había dicho de ellos.
La abogada muy molesta le dice:
-Mira, no sé quién te haya dicho eso, ahorita llevo mucha prisa, pero mañana voy a verte al arraigo y si te amenazaron o te hicieron algo me lo dices, porque incluso yo no sé ni por qué te sacaron, si no tenían el permiso para hacerlo, pero me explicas todo mañana y no importa que ya hayamos firmado, pues como yo no estaba meto una demanda de todo esto.
Lo anterior se lo dijo delante de todos ellos y se retiró.
Hacen la finta como que ya se la van a llevar cuando la regresa el mismo tipo y la comienza a decir si de verdad no creía que la podían dar para abajo y no sólo a ella sino a toda su familia. Le pregunta para qué le dice eso a su abogada, que ya le había dicho que con nadie debía platicar, ni con los AFIS ni con nadie. La sienta y la empieza a decir tantas cosas que cada vez se sentía más mareada y lo empieza a escuchar pero lejos, a la vez que le daba mucho sueño y cae en un profundo sopor. Ya no recuerda nada hasta aproximadamente diez horas después.
Son como las 5 de la madrugada cuando la suben a una camioneta. Desconoce el destino que llevan, recuerda que le señalan un GIM del papá de una amiga y les dice que sí era ese. Unas cuadras delante de esa dirección, entre Cuahutèmoc y Morena, la camioneta en la que viaja choca contra otra. El impacto es brutal, siente que se le va la respiración. De lo único que se da cuenta es que el golpe lo reciben exactamente en el lado que va ella. Fue cosa de segundos y de inmediato se da cuenta que la pasan a otra camioneta porque venían los medios de comunicación y no tenían permiso para llevarla. A lo lejos empieza a escuchar gritos desesperados de varios agentes de la AFI que decían: ¡Martín, Martín! Después de unas horas se informaría que el tal Martín, chofer de la camioneta que la trasladaba, falleció en el hospital a causa del accidente.
En el accidente, otros varios AFIS quedaron con lesiones. Calcula que llega al arraigo como a las 6.30 del nuevo día y en chock total. No la pueden atender, pues sólo cuentan con un doctor y tiene que ir a la dirección del choque a atender a los heridos de la AFI. Son como las diez de la mañana cuando le dan una hoja en blanco para que la firme y la persona que se la da es la misma que la iba supuestamente cuidando desde que salen de la SIEDO, o sea, que era personal de ésta dependencia.
Le dicen que la firma en blanco era con el fin de que ya la pudiesen atender médicamente. En su estado no le queda más que firmarla sin pensárselo mucho, pues lo único que desea es que la atiendan, ya que padece fuertes dolores por todo el cuerpo.
El día que firma la hoja es el 9 de febrero, el día 14, lunes, va la abogada a verla y se entera de todo lo ocurrido. Juana Hilda le comenta lo de la hoja y se van enterando que la firma era una declamación en donde no demandaba a nadie por el accidenté ya que sólo tenía unas cuantas lesiones. Una vez más y ya no sabía cuantas, la habían vuelto a engañar.
La abogada ya enterada de todo lo que le había sucedido a su defendida desde aquella madrugada del 8 de febrero, mete una demanda a Derechos Humanos, quienes nunca van a verla, mientras que Juana Hilda permanece más de dos meses con un collarín en el cuello, ya que el día 10 la sacaron de urgencias para unas radiografías y la tuvieron que ponerle dicho aparato y ya quedó todo como si nada hubiese pasado.
Fue más adelante cuando un comandante del arraigo solicitó un perito para que certificara todas las lesiones que traía, pues sí eran bastantes. Al margen del cuello traía una lesión en la columna y no podía caminar bien. Gracias a esto puede ahora comprobar ese accidente y hasta los moretones que le hizo la persona de la SIEDO con los apretujones ahí salieron, porque eran muy obvios.
No recuerda bien con exactitud, pero como 4 días después del accidente, llega al arraigo la que se ha convertido en su peor pesadilla, la señora Miranda y la solicitan en un cubículo. La señora Miranda llegaba con un Ministerio público de SIEDO, el que siempre había estado abogando por ella, como si en realidad trabajase para ella.
La señora Miranda, con mirada amenazante le dice a Hilda que si no la ayudaba le iba a dañar a la familia. La muchacha temerosa tan sólo escuchaba hasta que no pudo más y se puso a llorar.
-Por favor, ya no me haga más daño –le suplica a la mujer que no deja de atosigarla y condenarla.
Para llegar al arraigo, la señora Miranda dice que fue la propia Juana Hilda quien había solicitado su presencia, lo cual es totalmente falso.
¿Cómo para qué iba a querer tener frente así a la mujer que no hacía más que condenarla?
La señora Miranda la termina diciendo que ella tan sólo quería la ayudase a rectificar la supuesta confesión, para hundir a Cesar Freyre. Que ella quería hundirlo a él y a toda su familia que ella tenía el dinero necesario para poder hacer lo que quisiera y lo podía comprobar con lo que les había pasado a la mamá y hermana de Freyre (estaban en la cárcel).
Juana Hilda ya no le responde, trata de seguirle la corriente por miedo, lo que era natural ante todo lo que la había hecho. Claro que sabía que esa señora la podía hacer muchas cosas.
Dos días después de la inesperada vista de la señora Miranda vuelve al arraigo el mismo Ministerio Público de dos días atrás acompañado ni más ni menos que por el torturador de la SIEDO. Llegan con otro individuo y le dicen que esta persona viene departe del juez para ayudarla.
La pasan a un cuarto que no eran en los que se efectuaban las diligencias, era otro en donde tenía puertas de seguridad. Ella se siente muy mal por el accidente, del cual y hasta la fecha siente muchas molestias. En esa ocasión les dice que tenía muchos dolores y qué querían y el torturador le dice que por última vez le pide que ratificara la concesión.
Aquí faltan 2 hojas que no sabe en dónde han quedado, lo que no me deja seguir al detalle con las otras 2 que faltan, no obstante vamos analizando todo en la entrevista de palabra que dura un buen rato.
Desde que me informan que está dispuesta a darme la entrevista y tras enterarme bien como está el caso, o más bien, enterarme como lo han presentado los medios de comunicación y la propia señora Miranda, tengo mis dudas en cuanto a lo que me pueda decir Juana Hilda, pues… ¿Qué puede alegar o informarme si ya se ha declaro culpable? Sin embargo tengo cierto interés por saber que me puede decir ante tan contundentes pruebas en su contra. Ahora, después de la entrevista, no sólo creo que puede haber alguna posibilidad de que sea inocente sino que creo firmemente que lo es, cuando menos si las cosas sucedieron como las cuenta y creo que no tiene porque cambiarlas. Analizando esto vemos que en la madrugada del 12 de julio, según la propia señora Miranda y demás noticias que se pueden ver respecto al caso, el asesinato de su hijo en el departamento de Juana Hilda sucede en la madrugada del 12 de julio, a las 5 de la tarde Juana Hilda baja a pagar un pedido que ha hecho, ve entrar a policías y hasta la propia señora Miranda le pregunta en donde está el departamento 4, respondiendo que arriba y que enseguida les atiende, sin embargo cuando entra en el edificio la llama su amiga de la planta baja y se queda con ella. Creo que en ninguna mente normal cabe el pensar que alguien que en su departamento han matado a una persona unas horas antes, vea a la policía y se quede tan tranquila, esto es por demás absurdo, de ser verídica la versión del crimen, Juana Hilda todavía estaría corriendo quien sabe por dónde. Por otro lado la preguntan en dónde estuvo la noche anterior y responde que en el cine con una amiga. Si como dicen fue al cine con Hugo Wallace, hubiese dado otra versión, dice que fue al cine porque estaba por demás tranquila. Por otro lado el chofer dice no reconocerla y da otras características diferentes a las de Juana Hilda. Además, el nombre que dan a Hugo de la muchacha que le van a presentar, es el de Claudia, si bien es cierto que podría haber cambiado el nombre en el caso de que ya pensaran en la acción delictiva, no lo es menos que también podía dar su nombre verdadero, puesto que a Jacobo lo conocía, es decir, en caso de estar planeando el secuestro los acusados y como según se dice lo estaban haciendo, es evidente que lo tendrían que matar, pues Hugo ya conocía a quien se supone planeó todo, A Jacobo Tagle, por lo mismo Juana Hilda no necesitaba cambiarse el nombre.
Hay otro detalle por demás interesante que pone en duda la tesis de la señora Miranda. Se supone que Juana Hilda llega al departamento con Hugo y entonces lo ataca Freyre y sus cómplices hasta quitarle la vida. En la declaración que hace la señora, dice que cuando los secuestradores se comunican con ella le mandan una foto de su hijo desnudo y amordazado. ¿Cómo le sacan ésta foto si se supone que al momento de entrar en el departamento hay una lucha de los secuestradores con él y lo matan?
Hay otros detalles que no concuerdan en lo más mínimo. Dice la señora Miranda que el niño, hijo de Vanesa, le dice que de madrugada bajaron a un hombre herido. Por un lado se hace extraño que el niño estaría despierto de madrugada para ver esto, pero la propia señora Miranda dice en la declaración, que tras asesinarlo le cercenaron, por lo que es imposible que entonces lo bajasen entre dos hombres como indica el niño. Dice también, que Vanesa, la amiga de Juana Hilda, reportó que había una pelea en el departamento 4 y se escucharon disparos. ¿Y los demás vecinos no escucharon nada? ¿Y la policía por qué no acució? Resulta extraño y esto al margen de que como podemos ver en la declaración de Juana Hilda que nos hace, Vanesa estaba al igual que ella completamente tranquila cuando llega la policía preguntando por el departamento de Juana Hilda.
-Cómo voy a dejar la camioneta cerca de dónde vivo si he secuestrado a alguien –dice Juana Hilda.
Y efectivamente, es otro detalle del que ya me había dado cuenta. Nadie en su sano juicio deja una prueba tan evidente cerca de donde se ha cometido el delito. Por otro lado cabe señalar, como lo indica tanto Juana Hilda como la señora Miranda, que en la camioneta no se encontró ninguna huella.
-De Freyre qué puedes decir, ¿crees que también es inocente o existe la posibilidad de que no lo sea? –le pregunto.
-Mira, yo por él no metería las manos al fuego, pues sí era algo bronco, pero tampoco puedo decir que tenga algo que ver, yo sinceramente no lo sé.
-Pero entonces tú no conociste a Hugo Wallace.
-No, para nada.
-La señora Miranda dice que en tu departamento se encontró la licencia de manejo de su hijo.
-Eso no es cierto.
En verdad resulta extraño que aparezca la licencia de manejar sola. Es de suponerse que Hugo llevaría cartera, por lo que no tiene sentido que le hayan sacado la licencia y la hayan dejado en el departamento como prueba evidente de que ahì estuvo. Esto en realidad lleva a la firme sospecha de que por cualquier medio se quiere acusar a la joven mujer.
-La señora Miranda dice que hablaron al teléfono de Hugo del tecel de tu hija.
-Eso no puede ser, es otra mentira más. Mi hija vive en Aguas Calientes y ahí estaba con su padre por esos días y además tiene 11 años.
-Según la señora Miranda y los medios en donde sacan el tema, tú te declaraste culpable y hasta dijiste todo lo que pasó en el departamento y cómo asesinaron a Hugo Wallace.
-Yo como te cuento en el escrito que te doy, hice declaraciones diciendo siempre que nada tenía que ver, sin embargo aquel 8 de febrero del 2006 me cambiaron toda la declaración, es la que me querían hacer firmar bajo amenazas, pero hay más, existe un video que yo digo todo eso que dicen, es algo increíble, porque me ves y parece que efectivamente, estoy declarando consciente, hasta yo misma me sorprendí, sin embargo que yo sepa nunca hice tal declaración, fue cuando perdí la noción de todo esa misma noche y que coincidiría con el accidente.
-¿Tienes alguna idea o qué piensas de lo que puede haber sido del señor Hugo Wallace?
-Yo pienso que hasta puede estar vivo en algún otro país. ¿Por qué no se ha encontrado el cadáver si está muerto? A Cesar Freyre y los supuestos cómplices se que los torturaron de fea manera, de ser culpables ya hubiesen tenido que decir algo.
Buena observación que de igual manera muchos nos preguntamos ¿Es posible que ante las torturas no hable? Puede que uno lo haga, pero hay que tener en cuenta que son tres.
-Y de Jacobo Tagle ¿qué me puedes decir?
-Yo creo que hasta lo han podido matar, porque nadie hemos sabido nada de él.
-¿Pero crees como dicen que pueda ser el organizador de todo?
-Tampoco lo sé, yo lo conocía del trabajo lo mismo que a Brenda y los veía buenas personas. Yo no los puedo ver como delincuentes.
-¿Por qué piensas que te están metiendo en este problema?
-Unos policías en una ocasión me dijeron que estaban hasta la madre de la señora y que tenían que tener culpables para que los dejase en paz.
Debo confesar que hacía un rato me había tomado un café afortunadamente, pues si lo tomo en ese momento de seguro me atraganto con la risa que me dio.
-Pues entonces no es raro que ande por ahí huido si hasta la policía teme a la señora –le digo en broma.
¿Qué motivos puede tener una mujer como Juana Hilda para meterse a delinquir?
-¿Cómo te sentías con tu trabajo?
-De maravilla, hacía lo que me gustaba.
-¿Y problemas económicos supongo no tendrías?
-Para nada, yo ganaba entre 40 a 50 mil pesos mensuales.
-¿Y tomabas, fumabas o te has drogado alguna vez?
-Nunca me ha gustado nada de esto, mi único vicio es el baile y eso es lo que hacía, aparte de videos, modelar etc. Todo legal, jamás se me hubiese ocurrido meterme en un problema así.
-Dicen que cuando te detuvieron enseñaste una credencial falsa ¿Es cierto?
-Sí, yo la usaba porque como persona pública luego me sentía incomoda, pero nunca fue con la idea de cometer algo ilegal.
-En el ambiente en el que te desenvolvías has tenido que conocer mucha gente importante ¿No te han podido ayudar?
-Si conozco mucha gente del medio del espectáculo sobre todo, pero el problema es por el resto de los acusados, no pueden hacer nada por que sería o tal vez se consideraría que están apoyando a la banda como dicen. Fíjate que poco antes de la detención, en un viaje que hice a Miami, pues hasta pensaba quedarme a vivir allá, coincidí en el avión con un político X (se trata de los más importantes de México), intercambié número telefónico con él y ya acusada de esto sentía mucha vergüenza cada vez que pensaba en ello.
-El grupo en el que trabajabas adquirió renombre con la famosa canción de: “La Mesa que más Aplauda”, ¿Qué pasó con ellos?
-Fue también a verles la Señora Miranda, le dijeron que de mi vida privada ellos no sabían nada, que era mi vida y no tenían porque meterse en ella.
-Se ve que la señora Miranda no te suelta, está completamente segura que eres culpable al igual que los demàs.
-Así es. Yo la verdad que hasta miedo tengo de salir ahora de la cárcel, me vaya a mandar matar, pues lo que está claro que la señora es muy poderosa, incluso pienso a veces que el accidente que tuve pudo ser provocado para matarme.
La tranquilizo diciéndole que el accidente seguro que fue eso, pues nadie choca para matar a alguien de tal forma que el muerto pueda ser él y en cuanto a la señora Miranda de seguro no la hace nada saliendo de la cárcel, tampoco creo que sea así como para mandar matar a alguien, simplemente está con la idea de que alguien tiene que pagar por la desaparición de su hijo y se ha centrado en ella como si fuese la culpable.
-Pero su hijo sabemos que en el 2001 estuvo en el Reclusorio Oriente por delito contra la salud –me dice Juana Hilda en sorprendente confesión. -¿Por qué no puede ir por ahí lo de su secuestro? ¿Por qué se ha tenido que ensañar conmigo de esta manera?
Me habla de la prensa. La han ido a ver muchas veces y rechaza entrevistas.
-Fíjate que un día una periodista me decía que porque no le confesaba en dónde estaba el cadáver de Hugo Wallace. Le dije que no les iba a decir nada, porque si yo decía algo ellos decían otra cosa, entonces que digan lo que les dé la gana.
-Te entiendo perfectamente Juana Hilda, si hay algo que de sobra conozco es a la prensa, siempre y salvo honradas excepciones, siempre dispuesta a servir al poderoso.
A veces con sus tristes ojos negros me cuenta sus desventuras, en otras ocasiones parece cobrar ánimos a pesar de las injusticias que se están cometiendo con ella.
Saben que la pueden llegar a sentenciar 40 años, pues todo ha estado plagado de irregularidades, como lo fue la supuesta reconstrucción de hechos, la cual se efectuó 7 meses después de éstos y cuando en el departamento 4 de Perugino, ya vivían otros inquilinos, a los cuales sacaron para hacer esa reconstrucción. Sin embargo en esos sentimientos encontrados se le ilumina la esperanza y piensa que le puede llegar la justicia y ser liberada. Todo dependerá del juez que la vaya a sentenciar.
Hay un detalle curioso y hablando de jueces. Resulta que Hilda tenia que saber que Cesar Freire era un delincuente y tenía armas porque era su novia y sin embargo, una reina de la belleza del Norte, que iba sobre un arsenal de armas con su novio y varios gatilleros de escolta, no tenía porque saberlo y la dejan libre. Situaciones raras que pasan.
-Juana Hilda, la señora Miranda también dice que en el departamento encontraron sangre que coincidía con la del señor Wallace.
-Encontraron una mancha y cuando se les pidió que nos dieran una parte a la defensa para analizarla dijeron que no llegaba para más, se había acabado.
Esperando el juicio y aunque con temores, confiando en que se le haga justicia, pasa el tiempo dando clases de aeróbic y en otras actividades. Ahora, para alegrarle un poco la vida, a llegado a ella esa hija nacida en prisión. Espera tenerla un poco tiempo y luego que se la lleve su mamá a Guadalajara. La cárcel no es lugar para ella.
-¿Qué más quieres agregar para tu blog Cárcel de Mujeres?
Son demasiadas las cosas ilógicas que se están diciendo sobre esto como puedes ver y por este tipo de situaciones yo quisiera invitar a la gente de verdad interesada para que se den cuenta de la verdad; pero la verdad auténtica, no la verdad que dicen ellos y están en los falsos expedientes de: Creo, parece, dicen, escuché y demás estupideces que no terminaría. La situación real es que es injusto que trunquen más que una carrera, una vida, una vida la que nunca se volverá a vivir con esa libertad de inocencia que antes yo vivía; porque este lugar está lleno de maldad, de rencor, de coraje, de venganza y tan sólo le pido a Dios, que bien sabe que soy inocente, que pronto recupere mi vida, mi familia y mi libertad.
-Para terminar Juana Hilda, ¿Qué le dirías a la señora Miranda.
-Lo único que la puedo decir es que yo no conocí a su hijo, que nada tengo que ver con su desaparición, que yo también soy madre y jamás me he dedicado a la delincuencia.
-Juana Hilda, muchas gracias por esta entrevista y ojalà pronto te veamos en la calle.
-Gracias a ti por dar a conocer esta realidad.
Conclusiòn: La señora Isabel Miranda siempre serà admirada por su lucha contra la delincuencia, sin embargo el acusar a una inocente cuando una culpable puede estar libre no la lleva a nada.

ISABEL MIRANDA DE WUALLAS

ISABEL MIRANDA DE WUALLAS

Una vez más tengo el honor de traer a Cárcel de Mujeres una exclusiva de un caso por demás conocido. Ella ya ha sido condenada por la sociedad y espera sentencia, sin embargo en este su blog, el blog de todas las mujeres presas, nos da otra versión de los hechos, ella es Juana Hilda González Lomelì, presa en Santa Marta Acatitla por el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace Miranda.
Comencemos por recordar un poco los hechos de este caso.
A partir del 2005 los automovilistas que circulaban por diferentes lugares de la ciudad de México comenzaron a ver grandes espectaculares en donde aparecían los nombres de algunas personas con el calificativo de: “secuestrador” y hasta se ofrecía una gran recompensa a quien aportase datos para la captura de quien aparecía en el espectacular.
La responsable de dichos espectaculares era la señora Isabel Miranda de Wallace y el motivo de ellos era conseguir la captura de la banda que había secuestrado y asesinado a su hijo.
Pronto la mujer empezaría a ser admirada cuando los miembros de la banda iban cayendo en manos de la ley gracias a las investigaciones que ella realizaba.
Hasta la fecha tan sólo uno de los presuntos secuestradores y asesinos sigue en libertad: Jacobo Tagle. Mientras que el supuesto jefe de la banda: Cesar Freire, así como Alberto y Toni Castillo Cruz, se encuentran ya presos, lo mismo que las dos mujeres de la banda, una: Brenda Quevedo Cruz, pareja de Jacobo Tagle y la otra: Juana Hilda González lomelì, pareja de Freire.
Todo comienza, según el relato de la propia señora Wallace, como aquí ella misma lo indica.

“Jacobo Tagle Dobin, conoció a mi hijo Hugo Alberto Wallace Miranda, ya que el padre de Jacobo le vendió a Hugo una parte de un terreno en Viaducto No. 176.
Después de mucho tiempo Jacobo Tagle encontró a Hugo en un cine de Perisur, Jacobo iba acompañado de una mujer que ahora sabemos es Brenda Quevedo Cruz. Mi hijo fue acompañado por dos primos y un amigo. Se saludaron, Jacobo le pidió a Hugo su número telefónico, diciendo que le presentaría a una mujer guapa. “Relato de los primos de Hugo, cuando este ya se encontraba secuestrado”.
El 02 de Julio 2005.- Jacobo y Brenda Quevedo citan a Hugo en un restaurante ubicado en San Jerónimo, diciéndole que le va a presentar a “Claudia”, ahora sabemos que se llama Juana Hilda González Lomelí. “Declaración de Juana Hilda el 08 de Febrero de 2006”.
El 04 de julio.- Juana Hilda González Lomelí y Hugo A. se quedan de ver en la Avenida Insurgentes Sur esq. Carraci, afuera del restaurante “Konditori”, en esta cita mi hijo va acompañado de su primo y su empleado quien iba manejando su camioneta. “Relato de los primos de Hugo, cuando este ya se encontraba secuestrado”.
Cuando Hugo llegó a la cita la mujer abordó la camioneta de mi hijo, cuando Juana Hilda González L. se percata que Hugo acudió acompañado, abortan el secuestro que tenían planeado para este día. Es así como el chofer y su primo conocen físicamente a Juana Hilda González, además se puede comprobar con la llamada de un celular a nombre de Dafne Barba González (nombre de la hija de Juana Hilda) al nextel de Hugo Wallace. “Juana Hilda declarò que tenían el plan de secuestrarlo ese día”.
Lunes 11 de Julio.- Hugo comenta con un amigo y uno de sus primos, que va a ir al cine de Plaza Universidad, con la mujer que le presentó Jacobo Tagle (Juana Hilda), tanto el primo como su amigo, habían estado presentes en el cine de Perisur, cuando Brenda y Jacobo mencionaron que le presentarían a una mujer muy guapa.
Martes 12 de Julio.- Isabel Wallace, la que suscribe, traté de comunicarme como diariamente lo hacia con mi hijo aproximadamente a las 8.00 a.m. a sus dos teléfonos móviles los cuales estaban apagados, es cuando intuyo que algo le pasó a mi hijo, ya que esto es inusual en Hugo A. Comencé a comunicarme con todos sus amigos, para preguntar si saben algo de él, así como con la ayuda de toda la familia comienzo a buscarlo, hasta que el chofer recordó el lugar donde habían ido por Juana Hilda alias “Claudia”. Al llegar al lugar, empecé a recorrer las calles cercanas hasta que encuentro la camioneta de Hugo, estacionada, en la esquina de cerrada de Empresa y Carraci. En ese momento nos percatamos, que “casualmente” había policía Judicial, “cuidando” la camioneta, enseguida llegan patrullas de la S.S.P., se juntan vecinos alrededor de nosotros y cuando estallo en llanto, un vecino me dice que la camioneta no estaba ahí, que la vio en Perugino a unos cuantos metros de donde la encontramos. Al describirle a la mujer que salió con Hugo, me dijo que en el Edificio de la vuelta había mujeres con las características que buscábamos, (ya el empleado de mi hijo nos había dado la descripción) un grupo de familiares nos dirigimos al Edificio de Perugino No. 6, tocamos algunos timbres, de uno de los departamentos sale un menor, al preguntarle por una mujer con las características de Juana Hilda, dice que vive en el 4 y que no puede bajar porque está cansada, ya que hubo un problema la noche anterior, escuchó disparos y que bajaron por las escaleras a un herido entre dos hombres arrastrando y su mamá había limpiado sangre en las escaleras. Al escuchar esto me angustie mucho pensando que el herido pudiera ser mi hijo.
Acudimos el día 13 de julio de 2005, a presentar la denuncia tanto en el DF. como en SIEDO, desde esta fecha señalé directamente a Jacobo Tagle Dobin, como uno de los secuestradores de mi hijo, haciendo caso omiso la autoridad correspondiente. Y el mismo señalamiento hice ante AFI, a fin de le dieran seguimiento y no se evadiera a la justicia, en ese momento Jacobo Tagle estaba plenamente localizable, tan es así que 8 meses después del secuestro de mi hijo, Hugo Alberto, siguieron delinquiendo Jacobo y Brenda en Toluca Edo. De México, tal como lo declaró una persona ante SIEDO. La negligencia de las autoridades quedo patente cuando ningún elemento de estas corporaciones resguardó el lugar de los hechos, esto es el edificio de Perugino No. 6, con esto permitieron que los responsables huyeran el mismo día que dimos con la casa de seguridad, donde secuestraron y asesinaron a mi hijo, además el no preservar las evidencias tan valiosas que aún se encontraban en el lugar, como son las pertenencias de los secuestradores e incluso una licencia de conducir de mi hijo que en un cateo posterior se encontró, así como rastros de violencia en agravio de mi hijo donde perdió la vida, ya que ahora sabemos que en el baño de Perugino No. 6 Depto. 4, cercenaron su cuerpo. Ese mismo día, la policía se llevó la camioneta de mi hijo para “realizarle periciales”, casualmente no encontraron huellas digitales, cabello o algún tipo de evidencia, ni siquiera de mi hijo. Estábamos seguros de que en ese departamento había pasado algo grave, por lo pedimos a la policía que nos entregara un reporte de las llamadas de emergencia que se hubieran dado ese día. Hubo una llamada la noche que desapareció Hugo Wallace reportando violencia en el depto. 4 de ese edificio. La persona que había realizado la llamada era su vecina y amiga Vanesa Figueroa.
Posteriormente recibí un sobre que contenía el comunicado de los secuestradores pidiendo el rescate y una fotografía de mi hijo desnudo con los ojos vendados. Mismas que entregué a la PGR, y lo inconcebible es que en el siguiente comunicado de los secuestradores, me reclaman airadamente, que haya entregado estos documentos a la autoridad correspondiente, lo cual pone en evidencia que hay fuga de información de los expedientes y/o conexión de quienes manejan esta información con los delincuentes, situación que pone en riesgo la vida del secuestrado.
El segundo comunicado de los secuestradores fue el último que recibí, ya que al pedirles una prueba de vida, suspendieron la comunicación.
Durante este tiempo no pude dormir, comer ni pensar. La desesperación me invadía día y noche, y fue esta desesperación junto con el gran amor que tengo por mi hijo lo que me impulsó a buscarlo sin descanso. Mi familia y yo estuvimos días y noches afuera del edificio donde secuestraron a mi hijo. El depto. donde vivía esa mujer, el número cuatro tenía todas las ventanas pintadas de negro. Entrevistamos a los vecinos, comerciantes y vigilantes del lugar. Gracias a esto nos enteramos de que la mujer era bailarina de un grupo de música llamado zazaza, y pudimos averiguar el nombre de los dueños del inmueble donde estuvo secuestrado Hugo. Fingiendo estar interesados en contratar al grupo logramos que nos enviaran fotografías de todas sus bailarinas. El chofer de Hugo reconoció a una de ellas, era Juana Hilda González Lomelí. Poco después, el dueño del edificio proporcionó una lista con los nombres y teléfonos de las personas que habitaban dicho edificio. Juana Hilda González vivía en el depto 4, y el teléfono que había escrito con su propia letra diciendo que era suyo tenía llamadas con el celular de Hugo Wallace. Este teléfono estaba a nombre de su hija Dafne Barba. “Lista entregada por dueño del edificio y estado de cuenta del celular de Hugo Wallace”.
Logramos localizar a su familia que vivía en Guadalajara, y después de meses de investigarlos, encontramos el domicilio donde vivía. Al llegar la policía a este domicilio, se identificó con una credencial de elector falsa. Ese día fue arrestada y al realizar el cateo de su propiedad, fueron encontradas armas de uso exclusivo del ejército y silenciadores. Su pareja, un policía judicial del estado de Morelos de nombre Cesar Freyre logró escapar.
Ese mismo día comenzamos a investigar nuevamente con sus vecinos quienes eran sus amigos y su modo de vida. Después de averiguar el nombre de la amante de César Freyre y saber que trabajaba en un restaurante llamado Angus, nos dedicamos a vigilar este lugar. Pocos días después, mientras comíamos en dicho restaurante escuchamos a su amante platicar que iba a renunciar para irse a El Salvador con Cesar. Ese día decidimos seguirla tan pronto saliera. La vimos llegar a su domicilio, pero era un edificio que tenía un vigilante en la entrada, por lo que no podíamos entrar para ver que departamento era el suyo. Sin embargo, unos cuantos minutos después, Cesar Freyre llegó caminado. Tan pronto como nos vio empezó a correr. Mi hermano corrió tras de él, mientras que yo gritaba pidiendo ayuda a una patrulla que estaba en la esquina. Cuando mi hermano alcanzó finalmente a Freyre, este sacó una pistola y nos amenazó. Mi hermano se tiró a sus piernas para tirarlo, y con la ayuda de la policía logramos detenerlo.
Mientras tanto, Juana Hilda González había realizado dos declaraciones llenas de inconsistencias. Al enterarse que Cesar Freyre también había sido capturado declaró que ella, junto con otras 4 personas había secuestrado y asesinado a Hugo Wallace. Con el conocimiento de que Cesar Freyre era policía judicial, pedí que su caso fuera procesado en el fuero federal. Sin embargo, me contestaron que mientras no se acusara a Cesar Freyre de delincuencia organizada no podían hacer nada y para que fuera acusado de delincuencia organizada se tenían que comprobar que participó en por lo menos 2 secuestros. Decidí en este momento poner un anuncio espectacular con su foto. Estaba segura de que mi hijo no era la primera persona que secuestraban y que alguien los podía reconocer y denunciarlos también. Todo funcionó mejor de lo que esperaba. Periódicos y canales de televisión comenzaron a difundir el espectacular como si fuera un ejemplo de la desesperación de los mexicanos ante la impunidad y la falta de resultados de la policía. Cientos de llamadas comenzaron a llegarme, algunas para darme información y otras para externarme su apoyo moral. Agradezco de todo corazón ambas. Con esta información logramos que se comenzaran a litigar otros 4 casos de secuestro contra ellos y un cargo de extorsión contra Cesar Freyre, su madre y su hermana.
Los espectaculares también nos proporcionaron información valiosa del resto de los integrantes de la organización delictiva.
Deseo dejar claro que desde el 12 de julio de 2005 a la fecha, he trabajado SOLA, con recursos propios, esta tarea que se supone le corresponde al Estado, debió ser realizada por AFI, con toda la infraestructura con la que fue creada para combatir la delincuencia organizada, he sido yo la que ha aportado toda la información, que obra en expedientes de las dos Procuradurías, proporcionando nombres, líneas de investigación, así mismo he realizado directamente la captura de 5 integrantes de la Organización Delictiva, una de ellos Brenda Quevedo Cruz, fue capturada en Louisville Kentucky con ayuda del FBI, los demás están siendo procesados.
Con otra investigación que llevé a cabo di con la ubicación del cuerpo de Rugiero Martínez Báez, enterrado clandestinamente en un terreno propiedad de César Freyre Morales, en el Estado de Morelos, este hombre era parte de esta Organización Delictiva y fue asesinado a manos de sus propios compañeros, entre los que se encuentran César Freyre, Jacobo Tagle entre otros.
Hago de su conocimiento que Cesar Freyre Morales se encuentra actualmente interno en el penal de máxima seguridad denominado Altiplano no. 1 “La Palma”.
Alberto y Tony Castillo Cruz se encuentran internos en el Reclusorio Varonil Norte.
Juana Hilda González Lomelí, se encuentra interna en el reclusorio de Santa Martha Acatitla.
Brenda Quevedo Cruz se encuentra en el Metropolitan Correctional Center en Chicago Illinois, siendo sujeta a un proceso de extradición hacia México.
Actualmente prófugo: Jacobo Tagle Dobin.
Finalmente le recuerdo que mi prioridad máxima es encontrar a mi hijo, esta información la posee César Freyre Morales, ya que él, Jacobo y Brenda, sacaron el cuerpo de Hugo Alberto la mañana del 12 de Julio de 2005, del departamento 4 de Perugino #6. Según declaraciones de Juan Hilda, mataron y cercenaron a mi hijo la madrugada del 12 de Julio”.

Miles y miles de personas, tal vez millones y entre los que me encuentro, comenzaron a admirar a esta mujer convertida ya en una auténtica heroína, ejemplo de lucha, tesón y dignidad contra el crimen, pasando ya incluso a representar otros casos. En cualquier medio de comunicación que se presenta causa admiración, de igual manera en cualquier medio escrito que se habla de ella son todas alabanzas. Se ha convertido en un paladín de la lucha contra el crimen. No hay quien no admire a la señora Isabel Miranda de Wallace, a excepción, claro está, de sus enemigos. Muchos quisieran verla dirigiendo a la policía, de la cual nadie confía y las alabanzas que recaen en la señora son tantas como las críticas para las fuerzas del orden. Es normal ver comentarios como éste:
¡Felicidades señora! Usted ha conseguido hacer lo que por incapacidad (o por interés, según el agente), no puede hacer la policía.
Y es que nadie duda de la culpabilidad de los secuestradores descubiertos por la señora y que los medios de comunicación se han encargado una y otra vez en divulgar. Así el 14 de junio del 2006, el diario El Universal y bajo el título de: “DECLARA LA PROCESADA”, saca el siguiente comentario:
“El sonido de una televisión mitigó los gritos de auxilio del empresario Hugo Alberto Wallace Miranda, quien al cabo de varios minutos murió como resultado de la golpiza que le propinaron el presunto secuestrador César Freyre Morales y tres de sus cómplices.
Juana Hilda González Lomelí relata en su declaración ministerial ante la Procuraduría General de la República (PGR) que así perdió la vida Hugo Alberto, en el departamento de la calle Perrugino número 6, interior 4, en la colonia Extremadura Insurgentes.
La madrugada del 12 de julio del 2005, la procesada reconoce que con engaños llevó hasta su departamento al empresario y en el interior fue sorprendido por César Freyre y Jacobo Tagle, quienes traían puestos unos pasamontañas para evitar ser reconocidos por su víctima.
Del baño de ese departamento salieron los hermanos Tony y Alberto Castillo Cruz, así como la novia de Jacobo de nombre Brenda, quienes ayudaron a someter al empresario.
El cuerpo de Hugo Alberto se revolcaba en el piso y daba golpes con los pies, se resistía a ser sometido. Sin embargo, la fuerza y los golpes de sus atacantes terminaron por vencerlo.
“Observé como lo tenían sujeto del cuello, ya que le atravesaron un brazo por el mismo y lo golpearon en diversas partes, hincándolo, por lo que lo vendaron de los ojos, con vendas de tela, así como las manos, pasando sus brazos para atrás”, relata Juana Hilda en la declaración asentada en la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/146/2005.
Tampoco faltan los muchos comentarios que comienzan a desvirtuar los hechos, como éste que sale en Unívisión.com y con el título de: “DEJA LAS AULAS PARA ENFRENTAR A DELINCUENTES”, nos dice lo siguiente:
“Al día siguiente de la desaparición de Alberto, quien nunca “faltaba a casa” según su madre, los hermanos Miranda iniciaron su búsqueda. Localizaron su camioneta y ataron el primer cabo de ocho meses de investigación”.
Por lo dicho anteriormente por la madre se supone que no viven juntos, puesto que es a la mañana, como lo hace todos los días, cuando al hablarle a los dos teléfonos están apagados, es entonces cuando sospecha que algo le ha pasado.
Y sigue la nota: Un señor cuando me vio junto a la camioneta, me dijo: “De ahí, sacaron a un joven a empujones y lo llevaron a esa casa. Fui y pregunté pero ya no había nadie, se lo habían llevado a otra casa. Relata Isabel Miranda.
Absurdo relato cuando ella indica que la camioneta estaba abandonada, y El Universal menciona que Juana Hilda entró con él en el depto y ahí fue sometido. Ganas de escribir lo que se les ocurre sin ver un poquito la realidad.
Para Juana Hilda como para el resto de la banda nada parece ya tener remedio, las pruebas contra ella son contundentes. Mientras que Isabel Miranda se cubre de gloria, de Juana Hilda nadie se acuerda y a todo el mundo le da lo mismo lo que le pueda pasar. Si existiera en México la pena de muerte muy posiblemente sería candidata al patíbulo y nadie movería un dedo por ella. Tan sólo se suele acordar de repente algún miembro de la prensa y es para tratar de undirla más, como el caso de un tal Martín Moreno, del Excelsior, uno de esos periodistas que desprestigian la profesión y hacen que nadie crea en ella. El 8 de enero del 2008 escribe sobre Juana Hilda para decir sandeces como que en Santa Marta se hace lo que ella quiere, sale de la prisión cuando le da la gana y en caravana se lleva a varias presas a otros reclusorios para prostituirse. Es evidente que este supuesto periodista o es un descerebrado o ésta pagado por alguien para que diga tal cantidad de idioteces.
Juana Hilda tiene los mismos derechos que cualquier presa y sin importar lo que haya hecho, entre estos derechos está el de la íntima y si su pareja está presa en otro reclusorio del DF, tiene derecho a ser trasladada para tal fin, estos traslados se hacen en grupos de presas que de igual manera tienen su pareja en tal reclusorio.
Pero si bien todo la acusa, dadas sus propias declaraciones que aparecen en todos los medios, el 11 de junio me entrevisto con ella en Santa Martha y las sorpresas que me repara esta entrevista son grandes.
Decido hacer dos partes del caso. Una la presente, para que los lectores vean el caso al fondo y la otra la de la entrevista, la cual por causas secundarias, en las que Juana Hilda quiere verla antes de ser publicada, debo esperar unos días y la cual llevarà por tìtulo: Habla Juana Hilda. ¡NO SE LA PIERDAN! En verdad que merece la pena.

Una madre desesperada nos pide ayuda. Un caso que se sale del contenido del blog, sin embargo, creo que bien podemos tratar de ayudar a esta madre desesperada dentro de nuestras posibilidades, por lo que tratarè de dar alguna respuesta al caso dentro de mis modestos conocimientos y ojalà alguien màs experto pueda participar y ayudar. Cualquier participaciòn se agradecerà.
El caso que nos presenta Edith es el siguiente:

Leyendo tus historias creo que me puedes ayudar te platico:
Soy una mujer de 37 años productiva al 100% con tres hijos dos de ellos son de mi primer matrimonio por lo cual solo cuentan conmigo y he trabajado muy duro para darle todo lo necesario y un poquito mas hace siete años tomo la decisión de rehacer mi vida en la cual con Alt. Bajos como cualquiera vamos luchando día a DIA, soy una mama sobre protectora hoy lo entiendo. el año pasado tuve la dicha de festejar los 15 años de mi hija y bueno como toda madre con mucho cariño pasando este evento se sucita un problema con mi hija la cual según ella a su edad tiene novio el cual por algunas razones no es del agrado de nosotros ni de sus amigos. Èsta persona le llena la cabeza de mil cosas a tal grado que en una discusión ya solucionada se escapa de la casa cuando me doy cuenta la busco con amigos y familiares sus amigo intentaron localizarla pero me entero que ella se la pasa con este muchacho y que no va a la escuela su amigo el que me lo comenta me dice Sra. yo la voy a llevar a la casa de este muchacho por que no quiero que le pase nada llegando al domicilio me recibe la mama de muchacho la cual toma todo con mucha tranquilidad (claro no es su hija) y me dice que ella lo que pretende es que mi hija se quede a vivir con ellos por lo cual me enfurezco y la saco a la fuerza advirtiéndole que de seguir buscando a mi hija tomaría medidas legales ya en casa descubro muchas cosas en relación del supuesto noviazgo platico con mi hija tratando de explicarle que tiene que hacer las cosas bien no con mentiras y bueno según ella queda tranquila al otro día me voy a trabajar junto con mi esposo al regresar la noto tranquila y le comento que estoy sumamente cansada y que necesito dormir por y tal razón tomo un tranquilizante el cual es recetado y muy fuerte después de un rato me despierta mi esposo y me cometa donde esta la niña la buscamos y otro episodio igual que un dia antes pero ya voy directo a la casa de estas personas toco y no me abren a pesar de que se ve movimiento por tal razón y ya fastidiada llamo un patrulla para que me apoyen a sacar a mi hija al ver las torretas de la patrulla abren la puerta inmediatamente y me la entregan los patrulleros al verme tan desesperada me comenta que me dirija a la agencia 3 para que se tomen medidas precautorias ya que la persona que la fue a sacar de la casa en las dos ocasiones fue el novio, al llegar a la agencia de MP le comento a la Lic en turno lo que pasa pero debido al medicamento estaba muy mal y también se lo cometo y le muestro la receta del IMSS en ese momento comienzan a hablar con mi hija la cual le comenta que la Sra. mama de novio, la pensaba acompañar al día siguiente para que pidiera un hogar sustituto en este caso el de ella y le comienza a decir una sarta de mentiras el problema fue que ya cansada de todo me pasan con la psiquiatra para una entrevista y le comento que no quiero decir nada en ese momento y me empieza a atacar con preguntas molestándome a lo cual le contesto ya con sarcasmo, porque como puede ser que voy por ayuda y me juzgan ya mas tarde me informas que no puedo ver ni hablar con mi hija ya que será trasladada a un albergue como ella pidió y comienza mi vía crucis no amanecía y en la agencia me amenazaban que no me moviera del área de recepción ya que en cualquier momento seria enviada al penal por maltrato infantil cual maltrato si en el dictamen medico decía refiere dolor en nariz, refiere dolor en ceja, y refiere dolor en boca pero golpes no tenia y mucho menos huellas de abandono ya que es una niña muy querida y mimada bueno para no ir tan lejos se la llevaron y yo me quede con mi abogado a realizar mi declaración después de todo pruebas testigos y un sinfín de cosas que lleve a la agencia del ministerio donde la Lic. Encargada del turno me comenta que va todo muy bien que el berrinche de mi hija no prosperaría y que me dedicara al DIF ya que como son burócratas me harían las cosas difíciles y dicho y hecho primero me pidieron documentación oficial de mi hija después empecé en la escuela para padres el la cual están los papas de niños maltratados y después los exámenes psicometricos y un análisis criminológico y el ultimo era una visita de trabajadora social pero cuando estábamos en eso se escapa mi hija y lo único que hace el DIF es llamarme para decirme que se escapo ya me encargue de notificar a las autoridades y dar algunas señas donde podría estar como para esto ya había visitado la comisión nacional de derechos humanos y le dije al dizque Licenciado que se les estaba saliendo de las manos y para acabarla de amolar, mi hija cuando es encontrada por tercera vez en la casa de el supuesto novio declara que en la casa hogar la maltratan y una bola de cosa
Para esto yo busque la manera de saber de mi hija ya que no me permitían verla, así que por teléfono una trabajadora social me informaba de cómo estaba y lo elemental, al fugarse me comenta que no sabe por que estaba mi hija en ese lugar ya lo que necesitaba era unas nalgadas por consentida. Así que la procuradora del DIF decide mandarla a mis padres sin ni siquiera hacer un estudio para ver si era un lugar seguro o si contaban con lo necesario para ella, por lógica si yo no les pedí ayuda es por que no son aptos ya que son alcohólicos y mi padre tiene un concepto misógino, dentro de ese ambiente también entran muchos amigos que no conocen si de suerte nosotras nos salvamos de no ser violadas por sus amigos borrachos. Hoy sigo en proceso ya que el juez mando a archivar el caso y me entero que no lo archivaría si no que le falto a la agencia del MP que comprobara de consanguinidad no tengo a mi hija y las autoridades me tienen harta no puedo trabajar ya que tengo que estar al pendiente de mi proceso y en espera de tener a mi hija sana y salva.
OJALA ALGUIE ME PUEDA AYUDAR YA QUE TENGO CASI UN AÑO SIN SABER DE ELLA

El primer martes que se vuelve a la normalidad la sala de visitas de Santa Marta parece estar en domingo por la cantidad de gente que termìna habiendo.
En un momento se acerca Alejandra Lara, de pocos màs de treinta años de edad y muy amable me concede la entrevista.
Alejandra Lleva dos años presa en Santa Marta y fue sentenciada a 34 años por homicidio.
Con tres hijos de trece, cinco y tres años, Alejandra vivìa un autèntico infierno con su esposo Sebastiàn Fernando Jimenez.
El matrimonio llevaba 17 años de casados, de los cuales diez los vivieron en armonìa.
El esposo tenìa un taller de tapicerìa y encima, en un departamento vivìa con su esposa y los hijos. Todo cambiò cuando de repente comenzò a consumir y vender droga. LLegaron los malos tratos que se convertìan en despiadadas golpizas, tanto para Alejandra como para los niños.
El dinero que le proporcionaba la droga le hacìa tener mujeres y entre ellas eligiò a una para vivir en concubinato con ella.
Viviendo con la otra mujer seguìa tambièn con su esposa, asì la subìa a ver cuando llegaba la hora de la comida y se encontraba en el taller de tapicerìa para exigirle la comida o que le arreglase la ropa y si bien a las noches se iba por lo general con la otra y con ella pasaba los fines de semana, algunas veces se quedaba con Alejandra.
Para la mujer la vida se le hacìa insoportable por las palizas, pero lo que màs le dolìa era ver como golpeaba a sus hijos.
Recuerda una ocasiòn en que fueron a una tienda de Aurrera a hacer compras. El marido le llenò dos carros de los usados en estas tiendas con todo tipo de comestibles. Pasaron la noche en casa sin imaginarse Alejandra a què se debìa tanta generosidad. La sorpresa fue grande cuando al otro dìa mandò a su hija a por las llaves para abrir la puerta, el esposo ya se habìa ido y las llaves no aparecìan por ningùn sitio, se las habìa llevado èl. Estuvo ocho dìas encerrada sin salir de casa, pues hasta el telèfono le habìa desconectado de fuera.
Cuando volviò le reclamò el peligro en que se podìa haber visto de suceder algo grave, como fuga de gas, sismo, etc. La respuesta fue que no les habìa pasado nada y no estarìa chingando.
En otra ocasiòn Alejandra estaba invitada a una boda y no querìa ir con èl, pues le daba vergûenza, ya que todos sabìan que èl andaba con una y con otra. Discutìan cuando èl tomò una paleta de aluminio de voltear huevos que estaba caliente y se la puso en la espalda. El dolor de la quemadura fue insoportable, sin embargo haciendo un esfuerzo fue a la boda aunque no pudo estar a gusto.
Llevaba viviendo cinco años de angustia y sufrimientos cuando conociò a Jorge Chavez Martìnez y comenzaron una relaciòn extramarital. Pasaban los fines de semana juntos manteniendo en el anonimato esta relaciòn por el miedo que ella tenìa al esposo.
Dos años màs tarde quedò embaraza de èste nuevo romance.
Cuando el marido se enterò de su embarazo la golpiza fue grande, ademàs de los insultos de que era una puta, una ramera, etc. Alejandra le respondìa que èl tenìa otra mujer, a lo que le contestaba que ella era su mujer aquì y en China y por lo tanto no podìa andar con nadie.
La mujer le lanzò una amenaza como ya lo habìa hecho en alguna otra ocasiòn: Pegame, pegame todo lo que quieras pero te voy a matar.
Tù no tienes huevos para eso, todavìa la desafìaba èl.
-No, los huevos los tienes tu para pegarme pero te voy a matar. Aprovecha ahora y pegame todo lo que quieras.
Estaba convencida de que esa serìa la ùltima paliza que iba a recibir.
Sebastiàn se fue a la cama sin sospechar que ya no se levantarìa de èsta por su propio pie nunca màs.
A las once de la noche cuando el miserble dormìa, Alejandra le puso con toda su ira la mano con formol sobre su boca y nariz hasta dejarlo completamente dormido. Asì lo tuvo hasta las cinco de la mañana. A esta hora lo arrastrò hasta el garaje y estando el cuerpo tirado junto a su automòvil le diò un tajo con una cuchilla en la yugular y otro en una muñeca. Acto seguido se fue a casa, recogiò cosa y a sus hijos y se marchò a casa de su madre.
Su idea fue de que se pensaran que muriò en un asalto, sin embargo si habìa tenido fortuna para acabar con el maltratador, no la tuvo para librarse de la mal llamada justicia, pues sin darse cuenta, habìa sido observada desde una ventana por una vecina que se dedicaba a la prostituciòn y vivìa con un judicial, quien la denunciò.
Un mes despuès Alejandra fue detenida y enviada a la càrcel de mujeres en donde cumple la larga condena que la impusieron por librarse del sufrimiento.
Insiste con cara de satisfacciòn: No me arrepiento de nada, yo de la càrcel salgo, pero èl de dònde està no sale jamàs.
Durante la charla me dice algo que es completamente crible. Joge Chàvez no tuvo absolutamente nada que ver en la muerte, pues ni tan siquiera se encontraba en la casa cuando ella lo hizo, sin embargo fue apresado y condenado a la misma pena, sin que en estos momentos sepa en què prisiòn està.
Le pregunto si no ha ido nunca a convivencia con èl y me responde que no, pues no sabe si tal vez le vea alguien y le vaya a crear algùn problema, lo que demuestra que es sincera al asegurar que nada tuvo que ver, que todo lo hizo ella sola como al parecer confirma tambièn la vecina que la vio.
Està claro que otro inocente se encuentra en prisiòn pagando por algo que no hizo y por la ineptitud y prepotencia de los jueces ¿Cuando se conseguirà una sociedad justa en donde estos vividores dejen de existir y haya una verdadera justicia? ¡Hasta cuando toleraremos que inocentes sigan siendo privados de su libertad sin que movamos un dedo para terminar con semejantes canalladas?

DE CUBA A PRISIÒN

Es normal verla con alguna interna caminar de la mano o en brazos de èsta. Es de raza negra y una preciosa niña a las que todas quieren y miman. Tiene poco menos de dos años y ya es una presa. Su delito es el mismo que el de su madre, ninguno, pero sin embargo tiene que cumplir una condena. Ella por ser hija de una presidiaria y sin que nadie la haya juzgado. Naciò en la càrcel y ahì sigue por no tener ningùn familiar. La madre condenada a diez años de prisiòn por padecer una enfermedad y tomar medicamentos para controlarla. Un tercer miembro de esta familia, el padre de la niña y esposa de la señora, se halla preso en el Reclusorio Sur por llevar en una bolsa las medicinas de su esposa, es decir, los tres estàn en la càrcel por otra màs de jueces o lo que es lo mismo, de injusticias.
Veamos la historia.
Regla Mercedes Valera Arzuaga de 46 años de edad, es igualmente de raza negra y de nacionalidad cubana, lo mismo que su esposo.
Hace unos años, el esposo fue uno de los clàsicos balseros que en una lancha se lanzò al mar junto a otras personas para llegar a Estados Uhnidos. Consiguiò su objetivo y comenzò una nueva vida en Miami.
En Cuba habìa dejado esposa y tres hijas, hoy con edades de 27,25 y 17 años.
Comenzò con buenos trabajos en la construcciòn y ganaba muy buen dinero, asì que hombre enamorado de su familia se propuso llevarse a su esposa primero y luego de ser posible a las hijas.
En el 2000, Regla Mercedes iba a vivir toda una odisea. Su esposo pagò a una persona en Mèxico de nombre Magali, la cantidad de 10.000 dòlares para que pasara a su mujer a Estados Unidos. Algunas dificultades hacen que Magali no cumpla lo tratado y no devuelve el dinero, por lo que el esposo busca otra opciòn dando otra cantidad de dinero. Ahora el contàcto que puede llevarla a Estados Unidos està en España.
Regla Mercedes sale de Cuba legalmente al haberle conseguido alguien una invitaciòn, para Holanda y de aquì se traslada a Madrid en donde le dan un pasaporte falso. De aquì viajarà a Parìs, para ir a Islas Guadalupe, paìs que le gusta mucho aunque se siente perdida por completo. Dentro de la isla se dirige a San Martìn y de aquì a Puenapitre, de dònde deberà viajar a Estados Unidos, pero en la aduana es descubierto su pasaporte falso, lo que no era muy dìficil, ya que se le nota que es cubana y le ponìa nacionalidad española.
En Puenapitre le hacen un juicio y la absuelven. Ya en libertad se dirige a Holanda de nuevo y tras algunos problemas de embajadas consigue llegar de nuevo a Cuba.
Si bien ha podido viajar, la experiencia de salir de Cuba no le ha resultado demasiado buena, sin embargo el deseo de juntarse con su esposo es grande y aunque tiene que espera un tiempo, vulve a intentarlo, sin imaginarse que la pròxima vez su destino serà mucho peor que el que viviò en su primera salida, el reclusorio femenil de Tepepan en la ciudad de Mèxico.
Còmo la tal Magali debe los 10.000 dolares a su esposo, èste la habla y le dice que no le dè nada, pero que ayude a su esposa a pasar a Estados Unidos como lo habìan planeado desde un principio.
Preparan el viaje de Regla Mercedes. Tiene que salir de cuba legalmente y llegar a Mèxico. Ella padece claustrofobia y se controla con diazepam. Recuerda el viaje a Holanda, en donde le tuvieron que dar un asiento especial y a cada momento tomaba su medicamento. Viaje a donde sea siempre lleva el Diazepam y es lo ùnico que la controla cuando le da un ataque de claustrofobia. Poco antes de salir nuevamente de Cuba, rumbo a Mèxico, se habìa hecho una operaciòn de estètica y ademàs padece de la vesìcula y de la presiòn alta, para todos sus males ella emplea el mismo medicamente.
En su primer viaje saliò, viajò y volviò a Cuba siempre con sus pastillas. En esta ocasiòn no fue diferente, tomò su medicamento y lo guardò en la maleta.
El esposo, con residencia Estadounidense, viajò a Mèxico para entrevistarse con Magali e ir al areopuerto a por su esposa que llegaba de Cuba.
Regla Mercedes llegò a Mèxico y pasò la aduana sin ningùn problema al tocale el semàforo verde. Se juntò con su esposo y se fueron a casa de la tal Magali.
El plan del matrimonio era el siguiente:
El esposo se marchaba a Estados Uniodos al Dìa siguiente y ella se iba a la frontera con Magali y allà la ayudaba a pasar.
Cuando el matrimonio se despide con la intenciòn de verse en unos dìas, la mujer le da a su marido una dotaciòn de su medicamento para que se lo lleve y tenerlo listo allà.
Cuando el marido va a tomar el aviòn le ven el Diazapam y lo detienen.
¿Cuànto cuesta esto? Le pregunta el tranza del aduanero. El cubano no entiende que le quiere decir cuànto està dispuesto a pagar para que le deje seguir.
Cuando al fin le entiende, le dice que le da todo lo que lleva y las joyas y si quiere va al banco y saca dinero.
-Ya es tarde, ya avisè a mi superior -le dice este sinvergûenza.
Dicen que lleva 453 tabletas, aunque la mujer asegura que traìa menos
Ya detenido el 6 de julio de 2004, la habla a Magali y le dice lo que pasa. Èsta le avisa a Regla Mercedes, quien sin temer nada, pues nada debe, Va a la Procuradurìa y dice que las medicinas son de ellas y las necesita, por eso las lleva.
Sin saberlo la mujer acaba de firmar su sentencia.
La acusan de usar sicoptropicos, y la terminan dando diez años de sentencia por introducciòn, siendo que no la agarran introducciendo nada.
El juicio es una farsa. La entrevista un perito y como ella es muy movida y hace gestos al estilo cubano, la acusan de “Alta Peligrosidad”. Luega la dicen que por ser una persona preparada tenìa que saber de leyes y por no saber las leyes està cometiendo un delito.
-Osea, que si yo soy ingeniero tengo que saber las leyes hasta de otro paìs -dice en la entrevista.
Lo curioso es que en Tepepan la tratan con el mismo medicamento que siempre ha necesitado y por el que està condenada a diez años de prisiòn, e incluso toma el doble de dosis que la que tomaba en Cuba. A su esposo le dieron cinco años, tiene que salir en junio de este 2009
La defendiò un abogado de oficio que como suele ser costumbre no hizo absolutamente nada, posteriormente pagaron un particular, que como tambièn suele ser costumbre lo ùnico que hizo fue quedarse con el dinero que le habìan entregado.
Todas las semanas se puede encontrar con su espos en el Reclusorio Sur, sàbados para la convivencia y Lunes para la ìntima, de aquì y cuando no lo esperaban, les llegò ese regalo que es la pequeña que en cierto modo les alegra la vida, aunque para Regla Mercedes lo idal serìa que su hija no estè en prisiòn, pues al igual que la madre, no ha cometido ningun delito, salvo el que cometemos todos, estar en manos de ineptos y corruptos jueces que disponen de las vidas de las persoonas a su entero antojo.
No es posible que sigamos viendo tanta injusticia, cinco y diez años de eprisiòn a unas personas por tener unos medicamentos que en verdad lo necesitaba. ¡Increible!

INCITANDO AL MOTÌN

Lo que està sucediendo en las càrceles del Distrito Federal es una autèntica vergûenza o peor todavìa, es una autèntica incitaciòn al motìn.
Resulta que hoy llego antes de lo normal a Santa Martha, a las siete de la mañana y veo que no hay nadie en la puerta esperando a recoger ficha. Al rato llegan dos personas, una d ella habla con un custodio y le informan de que el dìa de hoy no hay visitas, esto cuando desde dìas atràs informaban que ya todo se habìa normalizado.
Horas depuès nos enteramos que en el reclusorio Sur los presos han hecho una protesta quemando colchones y otros objetos. Han sido neutralizados con gases lacrimòjenos y ahora se habla del castiga que recibiràn, cuando los ùnicos que deben recibir castigo son las autoridades que al parecer estàn buscando que se organice algo fuerte con estas medidas insesatas y dictatoriales de imponer su ley como les da la gana.
Es una verdadera aberraciòn lo que estàn haciendo, pues esto es una burla para la gente que va de visita, ya que te hacen perder el tiempo para dar una vuelta a lo tonto.
Dicen ahora que seguiràn las medidas sanitarias, es decir:los martes, dìa normal de visita y los jueves, seràn suspendidas y en su lugar habrà los miercoles. Es decir, quitan dos dìas naturales y ponen uno que no lo era, lo curioso que el sàbado y domingo serà normal.
¿No es esto una soberana estupidez? ¿Acaso si alguien se va a contagiar del cuento ese de la influencia (como decìa el tonto de Fox) ¿no lo va a hacer un mièrcoles, sàbado o domingo y sì un martes o jueves?
Por otro lado si todo està normalizado ¿Por què seguir con las restricciones en las prisiones? ¿Acaso no es màs facil que se contagien niños en la escuela que gente mayor en una prisiòn?
Son demasiadas preguntas cuyas respuestas si las hay no pueden ser màs que estùpidas.
¡Señor Ebrad! Ya està cometiendo demasiadas estupideces y actos de prepotencia que en nada lo van a ayudar si pretende ser el pròximo presidente.
Ya dejènse de tanta estupidez y no provoquen algo que pueda salirse de control, el dìa de hoy los ùnicos culpables del motìn del Reclusorio Sus han sido ustedes y nadie màs.
No se puede prohibir asì por que sì o si lo quieren con estupideces de contigencias, que ya no las hay en la ciudad, las visitas a los internos y causar graves problemas a los familiares.
Tanto de internos como de las familias, es una exigencia de que se vuelva a la normalidad y si se quieren quedar en casa a lavar calzones o lo que gusten , quedense ustedes que total para lo que hecen en el gobierno igual lo pueden hacer en casa. NADA

Hace unos minutos, sobre las seis de la tarde, en el reclusorio femenil de Santa Marta se ha producido un motìn, de momento y segùn me informa una interna por telèfono, hay una persona con herida en la cabeza. Parece que la situaciòn y dada la angustia con la que me hablan, puede tornarse peligrosa.
Es poco màs la informaciòn que tengo de momento, pero al parecer el motìn se ha suscitado por la prohibiciòn normal de las visitas para el fin de semana. Y es que mientras que la situaciòn se ha normalizado en la ciudad, e incluso en los demàs reclusorios del DF, en Santa Marta siguen las restricciones. Sòlo puede pasar una persona por interna y tan sòlo una hora.
Estaremos al pendiente, de momento parece que Derechos Humanos ya està enterado de la situaciòn, esperemos puedan intervenir y se eviten daños mayores, asì mismo el gobierno debe actuar con justicia y si los demàs reclusorios pueden recibir sus vistas normales, Santa Marta tiene el mismo derecho.

En un nuevo informe indican que es un grupo de presas como de cien las que se han congregado en el patio y que estàn siendo golpeadas por el grupo Tiburon de la policìa, quienes estàn usando perros contra ellas. Mientras el grueso de las presas se encuentran encerradas en sus dormitorios sin poder hacer nada por las compañeras.

Sàbado 9 de mayo.
El diario El Universal trae en pàgina interior la noticia, confirmando el motin y la agresiòn contra las internas, quienes protestaban por la restriciones en las visitas, como bien se informaba el dìa de ayer.
Exigìan a la directora Martha Robles que se normalizaran las visitas, pues ya la ciudad ha vuelto a la normalidad. ¡Ya se acabò esa mamertada de la contigencia! gritò alguna entre el grupo que le protestaba cada vez màs energicamente a la directora, a quien al fin la mantuvieron “secuestrada”. Està logrò salir corriendo y refugiarsde en un dormitorio para despuès pasar a la direcciòn en donde dio entrada al grupo Tiburòn de la policìa capitalina, los que con gases lacrimògenos, toletes y perros, sometieron a las presas, algunas de las cules resultaron golpeadas.
Aquì cabe resaltar que es una soberana estupidez que se siga con el tema de la influenza para seguir restrigiendo las visitas cuando ya la ciudad ha vuelto a la noramalidad, es algo por demàs incompresible y en verdar que este tema ya cansa, del temor al terror y del terror a la alabanza hacia si mismo ha sido lo que nos han metido los gobiernos en la cabeza por medio de sus informadores. Estamos hartos de que todo el dìa nos esten con lo mismo y con lo mismo, parece que no hay otro tema. Si ya no se puede hablar de los muertos se habla del “heroismo” de los que limpian las escuelas siguiendo siempre el buen comportamiento que les indican los mandamases o de los que obedientes siempre no se quitan el tapabocas ni para ir al baño.
Señores, ya basta de tanta y tanta tonteria, ya todos sabemos lo que es la influencia, como decìa el presidente màs ignorante en la historia de la humanidad Vicente Fox y es de cada quien el cuidarse, si alguien se enferma tengan la seguridad de que irà con el mèdico màs cercano, mientras tanto dejen ya de difundir terror y seguir con sus estupideces y las alabanzas hacia ustedes mismos.
En las càrceles es posiblemente uno de los lugares menos probables para contagiarse, pues ademàs del control sanitario que tienen las presas, se està al aire libre, por lo que no hay razòn alguna para que se siga con esta absurda restriciòn.

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